
Unas buenas patatas asadas son la mejor guarnición de cualquier asado, ya sea de carne o pescado. Cuando las trajeron de América hace siglos, no creo que nadie pensase que se podrían hacer tantísimas cosas en el mundo de la cocina. Además que la mayoría son realmente fáciles, como se puede ver en este plato que tan solo lleva patatas, caldo de carne y sal. Ni que decir tiene que podéis probar a hacerlas con cualquier caldo, a la patata le va bien cualquier cosa. Un día de estos las veréis en una receta de costillas de cerdo adobadas que voy a publicar, pero para eso tendréis que esperar Ahora toca ponerse manos a la obra con estas patatas asadas con caldo de carne.