
¡Cómo solucionan unas simples patatas! Gustan a todos de todas las formas posibles: fritas, cocidas, asadas, guisadas, en puré...
Desde luego tenemos que agradecer al Descubrimiento de América el intercambio de culturas y sobre todo, la introducción de productos alimenticios que nos trajeron del Nuevo Mundo. No hubiéramos conocido la patata en Europa, ni el chocolate, ni el tomate (todos ellos me privan, no sé vivir sin ellos)
Si además te gusta el queso la combinación es de nota. Mirad qué sencillo, con sólo unos pocos ingredientes y el momento vaciado de las patatas que resulta de lo más entretenido.
Para 4 personas:
Se precalienta el horno con calor arriba y abajo a 200º C.
Se lavan bien las patatas y se envuelve cada una, sin pelar, en un trozo de papel de aluminio con un poco de sal espolvoreada.
Se pica el bacon, se pone unos segundos en el microondas o en una sartén sin aceite y se mezcla en un bol con el queso crema y un poco de mozzarella rallada. Se reserva.
Se asan las patatas durante 30 minutos o 45 minutos, según tamaño. Mirad si están blandas pinchando con un palillo. Si no introducidlas un poco más.
Se dejan enfriar y se procede a sacar la pulpa. (Yo la reservé para hacer unas papas revolconas pincha aquí si quieres ver la receta)
Se cortan a lo largo por la mitad, se corta una pizca de la base para que se sostengan en la fuente y se vacían un poco de pulpa con una cucharilla, mirad la foto de la izquierda.
Se rellenan con una cucharilla con la mezcla de bacon y quesos.
Se espolvorea con un poco más de queso mozarella y se introduce la fuente en el horno.
Este plato se puede comer como primero o bien puede servir de guarnición para carnes o aves. También podéis cambiar el bacon por jamón dulce o por pavo para que sea más ligero e incluso utilizar una tarrina de queso crema light.