Patatas chascadas
Es un truco de los grandes cocineros para engordar la salsa de un guiso.
El almidón de la patata es el encargado de hacer que esta salsa engorde y para ello la patata tiene que estar cortada de manera irregular, no basta con hacerlo con un cuchillo.
Chascar patatas
Guiso de patatas- patatas guisadas
Patatas a la riojana
Cascar o chascar las patatas es la técnica por la cual arrancamos los trozos de patata gracias a un a un cuchillo.
De esta manera el corte no queda limpio sino que muy irregular.
La patata chascada libera más almidón, qué hace que el guiso tenga más cuerpo y la salsa sea más espesa.
Es el propio almidón de dentro de la patata el que espesa la salsa de forma natural sin fécula o almidones comerciales.
Cuando cortas con el cuchillo, el arrastre del filo hace de cierre e impide la salida del almidón.
Al chascar la patata la estructura del almidón se rompe de forma brusca y hace que con el calor del caldo, las moléculas espesantes de la fécula de la patata absorban el agua y se hinchen.
Lava bien las patatas y límpialas.
En lugar de cortarlas, pártelas rompiendo el final de cada trozo.
Introduce el cuchillo solo un poco dentro de la patata y arranca.
Necesitas que cada trocito de patata sea irregular para que se libere el almidón de la patata
Una receta tradicional de un guiso con patatas es un acierto sobre todo en días de frío dónde se agradece esa comida casera que tanto entona.
Las recetas de patatas guisadas suelen ser muy económicas y aportan gran cantidad de energía.
Guisos de patatas hay a montones ya que la patata adquiere el sabor de el resto de ingredientes y casa a la perfección como acompañamiento.
Puedes realizar perfectamente un guiso de patatas y atún, un guiso de patatas con carne, un guiso de patatas con verduras como las alcachofas y unas de las más conocidas es el guiso de patatas con chorizo o patatas a la riojana.
Anímate a probar a realizar guisos de patatas con pescado como el atún, el bacalao, los calamares coma las gambas o incluso el pulpo.
Un guiso perfecto para los días de invierno y otoño que se originó en la Rioja, de ahí el nombre del plato.
Como todo guiso con patatas, es una receta muy económica con pocos ingredientes que se prepara en muy poco tiempo.
Añade una cayena si te gusta el picante, a mí en especial me encanta ese toque.
3 dientes de ajo
10 gramos de carne de pimiento choricero o 4 pimientos choriceros remojados en agua.
1 kg de patatas
300 gramos de chorizo dulce o picante según tus gustos
1 cebolla grande
100gr de tomate frito
2 hojitas de laurel
Una punta de cayena si quieres ese toque picante.
Un litro de caldo de carne.
Corta la cebolla en juliana y póchala junto con dos dientes de ajo.
Cuando la cebolla esté doradita añade el chorizo cortado en rodajas y sin piel.
Añade las patatas previamente lavadas y cortadas en trozos chascándolas.
Añade también la hoja de laurel, el tomate frito, un poco de sal y el pimiento choricero. Mezcla sin parar de remover durante un par de minutos.
Cubre con el caldo de carne y deja cocinar durante 30 minutos hasta que compruebes que las patatas están blanditas.
¿Conocías el término chascar? ¿O en tu casa utilizáis más la palabra escachar o quebrar?