
Sí, con chocolate, no me he equivocado al escribir el título, ni tampoco estás soñando. ¡Patatas fritas con chocolate!
Después de fliparlo muy fuerte en el 5º Festival Gastronómico Popular de Barcelona y ver tantas cosas geniales, entre uno de los muchos food trucks que había me llamó la atención el de “chök the chocolate kitchen“. Básicamente se dedican a hacer cosas muy locas reinventando lo dulce y lo salado, y me encantaron taaaanto sus patatas fritas con chocolate que me dije “esto lo tengo que hacer yo”.
Así que juntando su libro de “Chocolate Gourmet” y otro que encontré de “Chips caseras” (acabo de darme cuenta que ambos son de la misma editorial), los astros se conjugaron para que trajera esta receta aquí.
¡Al lío!
Empezamos lavando bien un par de patatas, ni muy grandes ni muy pequeñas, y las pelamos. Estas dos juntas no llegaban al medio kilo, pero casi.
Como al principio leí un poco rápido la receta entendí que después de pelarlas había que lavarlas y lavarlas hasta que el agua saliera limpia y después dejarlas ahí a remojo, y yo venga a darles con el bol dentro del fregadero hasta que ya vi que el agua quedaba transparente y las dejé en la encimera. Luego volví a leer la receta y lo que ponía es que después de cortarlas con la mandolina es cuando había que lavarlas intensamente y después dejarlas en el agua fría. Dislexia powah. Total, que cuando fui a tirar el agua por el fregadero, antes de llegar a su destino quiso saber cómo era el suelo.

Patatas en agua, antes de su destino final

Aquí sin agua, esperando a ser cortadas

La mandolina de Javi

Finas, finas

El arte de secar patatas. Vol 1.

Fríe que te fríe, y vuelve a freír

Secar patatas. Vol 2.




Chorretón de chocolate a la izquierda

Detalle con el chocolate y la sal
“Datos técnicos” (Para 4 personas según el libro)
1 Kg de patatas (tipo Charlotte, Bintje o Monalisa). Yo de tipo de patatas ni idea, me las compró Javi y usé dos que no llegaban al medio kilo juntas.
3 litros de aceite de oliva. No sé cuánto usé, pero 3 litros seguro que no, como mucho 200 ml, así a ojo.
Sal escamada. O la normal de mesa.
Chocolate con un 55% de cacao. Eché más o menos media tableta del que pone que es para fundir en el mercadona, en el libro recomiendan que sea de un 50%, así que tampoco me desencaminé mucho.
No me corté ni me quemé, y mira que es raro, porque el asunto era arriesgado.
Ahora sólo queda disfrutarlas.
Y si lo intentáis, ¡qué aproveche!