Siempre había usado colorantes líquidos, pero no me daban el resultado que yo esperaba. Su color es un poco débil, gastaba mucho producto para obtener la tonalidad deseada y cuando teñía merengues se me venían abajo, así que me he decidido (un poco tarde) por los colorantes en gel que son los idóneos para la repostería y pensé ¿por qué no emplearlos también para salado?
Ingredientes:
-patatas de tamaño mediano
-cuatro partes de mayonesa o alioli
-perejil fresco o de bote
-pimientos del Piquillo
-colorantes amarillo, verde y rojo en gel
Preparación:
Cocemos las patatas. Una vez blandas (tened cuidado de que no se pasen en la cocción y se os rompan) las dejamos enfriar, así al cortarlas no se romperán.
Batimos una de las partes de la salsa deseada con los pimientos del Piquillo y realzamos el color con una puntita de colorante rojo.
Hacemos lo mismo con otra de las partes pero con el perejil y el colorante verde.
Otra parte la dejamos tal cual y la cuarta simplemente la teñimos de amarillo.
Pelamos y cortamos las patatas como si fuesen para guisar, las freímos a fuego fuerte durante unos minutos, las disponemos en una fuente y las cubrimos con las diferentes salsas de colores como si fuese una bandera.