
Preparación:

Pondremos una capa de patatas y pondremos un poco de sal y de pimienta negra. Luego pondremos un poco mas de nata y espolvorearemos un poco de queso emmental.
Añadiremos otra capa de patatas y repetiremos esta operación varias veces. Yo suelo poner unas cuatro a cinco capas de patatas.
En la ultima pondremos mas queso, para que nos quede bien gratinado y añadiremos unos trocitos de mantequilla para que nos quede un buen gratinado. 
Mientras hemos ido preparando la bandeja hemos puesto a calentar el horno a unos 180ºC.
Cogemos la bandeja y la tapamos con un poco de papel de aluminio y la ponemos al horno durante cerca de 40 minutos. Pasado este tiempo destapamos y si vemos que la patata esta casi hecha, dejaremos destapado hasta que se termine de hacer y de paso el queso se nos quedara gratinado.
Para saber si la patata esta cocida la podemos pinchar con un palillo y si vemos que no muestra mucha resistencia esta que esta cocida.
Una vez este la patata hecha y el queso ratinado lo retiramos del horno y dejaremos un par de horas para que pierda temperatura y la nata coja mas consistencia.
La cortamos en porciones y ya se podrá servir.