Preparación:
Lo primero que haremos será ir precalentando el horno a 180º calor arriba y abajo.
Pelamos las patatas y las cortaremos en rodajas no demasiado gruesas, más bien finitas y las reservamos.
Pelamos y cortaremos el ajo por la mitad.
En una bandeja apta para el horno, untaremos bien por toda la ella con el ajo (esto hará que tome un ligero sabor y aroma a nuestro plato).
Seguidamente untaremos con la cucharadita de mantequilla extendiendo bien por toda la bandeja.
Salpimentamos las patatas que teníamos reservadas.
Las iremos colocando por toda la bandeja haciendo capas de patata con un poco de queso curado rallado y espolvoreando un poco de nuez moscada en polvo.
En un cuenco batiremos un huevo al que añadiremos la nata, la leche y una pizca de sal...
Nota: Yo he utilizado nata Ideal que es un poco más ligera y contiene menos grasa.
Esta mezcla la echaremos por toda la bandeja donde tenemos las patatas.
Finalmente añadiremos una buena capa de queso curado rallado y el bacon cortado finamente.
Metemos al horno 1 hora a 180º.
Y ya estarán listas nuestras ricas patatas gratinadas con queso y bacon.
Ideales para cualquier acompañamiento o simplemente solas estarán sabrosas y muy jugosas.
Esta receta como veis no tiene ningún misterio, además de ser muy fácil su elaboración y con pocos ingredientes podréis tener unas patatas que a los niños les encantarán.