1. Lavamos y cortamos 1 o 2 puerros medianos en juliana o a tiritas finas. Pelamos también una zanahoria en bastones pequeños, como puedes apreciar en la foto. 2. Ponemos en una sartén una cucharada de aceite de oliva y sofreímos el puerro y la zanahoria durante dos o tres minutos a fuego medio hasta que veamos que el puerro se pone transparente. 3. Ahora añadimos un vaso de nata y algo menos de medio vaso de leche. Un poco de sal, pimienta y nuez moscada a tu gusto. 4. Mezclamos todo bien y lo dejamos a fuego medio hasta que rompa a hervir. Cuando empiece a hervir lo apartamos del fuego. 5. Pelamos y lavamos las patatas. Las cortamos en rodajas ni demasiado gordas ni demasiado finas. 6. En una fuente para horno ponemos primero una tanda de patatas. A continuación añadimos por encima un poco de la crema que habíamos hecho con los puerros y la nata. 7. Ponemos de nuevo una capa de patatas y echamos el resto de la crema de nata y leche. 8. Cubrimos con queso rallado por encima y lo metemos durante 1 hora en el horno a 170 grados, por arriba y por abajo. Tendrás que precalentar el horno antes de meter las patatas a gratinar. Y listo!!