Patatas guisadas con alcachofas

¿Sabías que la alcachofa es un excelente depurativo? La alcachofa ayuda a nuestro organismo a eliminar las toxinas y demás sustancias que el cuerpo no necesita, es también un gran aliado para nuestros adolescentes ya que ayuda a mejorar el acné. Es una verdura deliciosa que admite una gran variedad de preparaciones, hoy os muestro una receta fácil, sana y deliciosa. Espero que os guste.








Ingredientes para 4 personas:


Aceite de oliva "virgen extra", 4 cucharadas

Agua, 6 vasos más la que se necesite para llenar un bol

Ajos, 3 dientes

Alcachofas naturales, 8 unidades

Cebolla, 1

Cúrcuma, 1 cucharadira

Laurel, 2 hojas

Limón, 1

Pastilla de caldo de verdura o de pollo, opcional

Patatas, 3-4 según tamaño

Sal fina, 1 cucharadita rasa

Vino blanco de cocina, 1 vaso

Zanahorias, 2


Utensilios:


Bol

Cacerola con su tapadera

Cuchara de palo

Cucharilla de postre, te servirá para medir la sal fina y la cúrcuma

Cuchillo grande y afilado

Pela-verduras o cuchillo pequeño y afilado

Tabla de cocina para cortar

Vaso, te servirá para medir el vino blanco


Elaboración:

Comienza vertiendo agua en un bol y mézclala con el zumo de un limón.

Tras esto, quita las primeras capas de hojas de las alcachofas.

Después parte cada alcachofa por la mitad e introduce cada mitad en el bol con el agua y el zumo del limón.







Una vez realizada esta operación pela y pica los tres dientes de ajo y la cebolla.

Seguidamente vierte las cuatro cucharadas de aceite de oliva en la cacerola y caliéntalo a fuego medio, nº 6 de la placa vitrocerámica.

Cuando el aceite esté caliente, pero sin que llegue a humear, introduce primero los dientes de ajo picados y déjalos, removiendo de vez en cuando con tu cuchara de madera, hasta que estén dorados.

A continuación, baja el fuego al nº 4 de la placa vitrocerámica y añade la cebolla picada más media cucharadita de sal fina. Remueve con tu cuchara de madera y tapa la cacerola con su tapadera.



Deja que las hortalizas se ablanden por espacio de 12-15 minutos con la cacerola tapada.

Mientras tanto, pela las dos zanahorias con la ayuda de un pela-verduras o un cuchillo pequeño y afilado.

Tras esto, trocéalas en rodajas.



Cuando la cebolla esté tierna, introduce en la cacerola las alcachofas previamente escurridas.

Continúa añadiendo a la cacerola, las zanahorias troceadas y las dos hojas de laurel.





Remueve el contenido de la cacerola con tu cuchara de madera y déjalas sofreír un minuto.

Tras esto sube el fuego a temperatura media-alta y añade el vaso de vino blanco de cocina. Vuelve a remover bien con tu cuchara de madera y deja que el contenido de la cacerola se cocine durante 5-6 minutos, con el recipiente destapado para permitir que el alcohol del vino se evapore.



Vierte ahora los 6 vasos de agua , la cucharadita de cúrcuma, media cucharadita de sal fina y si lo deseas puedes añadir también una pastilla desmenuzada de caldo de verduras o pollo. Remueve todo bien.



Deja cocer las alcachofas durante 20 minutos a fuego medio. Realiza esta operación con la cacerola tapada.

Mientras tanto pela las patatas y trocéalas en trozos grandes (también puedes ir a tender la ropa o a hacer las camas porque te da tiempo, jejejejeje!!!).



Transcurrido el tiempo, destapa la cacerola y añade las patatas.

Vuelve a remover el contenido de la cacerola y si notas que el guiso tiene poco caldo, puedes añadir un vaso extra de agua o la que sea necesaria.

Tapa nuevamente la cacerola y déjalas cocer a fuego medio, durante 20 minutos o hasta que las patatas estén tiernas.

A mitad de cocción prueba el sabor del guiso y añade más sal o más cúrcuma hasta que esté a tu gusto.

Terminada la cocción sirve en los platos y a comer.

Se toma caliente, puedes añadir más caldo o menos caldo, sobre gustos colores!!!







BUENÍSIMAS




"Unos buenos padres no preparan el camino para sus hijos, preparan a sus hijos para el camino".