¿Sabes cuál es el secreto de un plato que funciona siempre en cualquier comida? Las patatas rellenas. Ese hueco que se forma cuando las cortas por la mitad es una invitación abierta a meter dentro lo que te apetezca. Jamón, queso, atún, chorizo... las posibilidades son infinitas y todas igual de sabrosas.
La ventaja principal es que puedes prepararlas con lo que tengas en la nevera, así que no hay excusa para no hacerlas. Además, se ven bonitas en el plato y el comedor piensa que te has pasado la tarde en la cocina cuando en realidad son pan comido. Un consejo: elige patatas de tamaño medio, firmes y de forma regular para que se equilibren bien al horno.
Te traemos desde las clásicas combinaciones de jamón y queso hasta propuestas más sofisticadas con salmón o queso azul. También encontrarás recetas económicas que sacan mucho partido a ingredientes básicos, y versiones al horno que simplificarán aún más tu trabajo. Sea cual sea tu presupuesto o el tiempo del que dispongas, aquí hay algo para ti.
La combinación clásica que no falla nunca. Aquí verás cómo sacar el máximo partido a dos ingredientes tan sencillos como deliciosos.

Aprende a mezclar sabores que funcionan de maravilla juntos y crean un plato mucho más contundente y sabroso.

Un paso a paso en vídeo para que veas exactamente cómo hacerlas y no te quede ninguna duda durante el proceso.

Te sorprenderá cómo adaptar este plato a la época estival con ingredientes frescos y más ligeros que los habituales.

Una guía completa sobre cómo cocinarlas al horno desde el principio, con tiempos y temperaturas exactas para que salgan perfectas.

Un repaso por diferentes opciones de relleno que cubre desde lo más tradicional hasta propuestas más atrevidas.

Descubre cómo ese queso de sabor intenso le da un toque especial a la receta y por qué es una alternativa que vale la pena probar.

Una versión más sofisticada que eleva el plato a la categoría de cena de los viernes. Los sabores del salmón y las setas casan a la perfección.
Ya ves, hay para todos los bolsillos y todos los gustos. Elige la que más te apetezca, mete el horno a calentar y disfruta de un plato que es tanto un entrante como un plato principal si lo acompañas bien. Tus comensales seguro que repeaten.