Hoy me gustaría hacer un viaje mental al pasado…a aquella época en la que jugaba en la calle, quedaba con mis amigos para subir al parque, nos dábamos toques con el móvil para no gastar saldo… y es que mi infancia y mi adolescencia ha sido muy feliz gracias a Piedrahíta (Ávila), que es mi pueblo, donde viví hasta los 18 y donde está casi toda mi familia y una gran parte de mis amigos (aunque vivamos casi todos fuera, nuestra alma está allí…).

Y si hay un plato típico de Piedrahíta (en Avila y en Salamanca también se hace, pero para mí como lo hacen en mi pueblo es el nivel máximo…) son las patatas revolconas…y con ese nombre tan divertido, pensaréis…¿qué es eso? pues es una especie de puré, sin ser del todo puré, a base de patatas machacadas a tenedor, pimentón a tope y otras verduras como ajo y cebolla para dar sabor… tradicionalmente se comen con torreznos y en algunos lugares también con guindillas verdes…aunque yo, como veis en las fotografías, para veganizar el plato, preparé unos no-torreznos de soja texturizada marinados con especias de barbacoa.
Las patatas revolconas, también conocidas como patatas meneás, son parte esencial de la gastronomía nacional. Son típicas de Ávila, Salamanca, como ya os he comentado anteriormente, y del norte de Extremadura, sobre todo de Cáceres. Esta receta es sencilla, sabrosa y su origen muy humilde. Su elaboración se remonta a los campesinos y cabreros que aprovechaban los excedentes de alimentos para preparar recetas como ésta. Actualmente suele servirse como tapa en los bares. También es común servirlo como guarnición de carne o pescado.
Plato rústico, calorífico, rotundo, contundente… riquísimo. Eso sí: no soy capaz de imaginarme a dos místicos del calibre de santa Teresa de Jesús y san Juan de la Cruz (que era también abulense, pero no “de la misma Ávila”) escribiendo aquello de la “noche oscura del alma” o “vivo sin vivir en mí” después de meterse entre pecho y espalda una o dos raciones de patatas revolconas. (Cita de La Verdad – Gastronomía: SANTA TERESA Y LAS PATATAS)
Esta receta es de mi madre, que las hace mucho mejor que yo, pero creo que ha quedado decente a pesar de que ha sido complicado para mí, pues es cierto que la cocina tradicional no es mi fuerte… ¡Espero que os guste!
Nota:
Para la versión vegana, sustituir los torreznos por soja texturizada gruesa que previamente habremos rebozado en un mix de especias para barbacoa.

Autor receta: Alfredo Casanova Instagram@alfrecasanova Web: Commememucho