
Recuerdo que de pequeña no me gustaban los guisantes. Esa piel, que me parecía dura, envolviendo un interior blando que explotaba en la boca cuando lo mordías no me terminaba de convencer.
Era la única verdura que no me gustaba. Igual que los brotes de soja que mi madre ponía en la ensalada. De los brotes lo que me molestaba era su pinta y que no entendía bien qué eran y porqué había que comerlos.
Hoy me alegran arroces, pastas y batidos. En ensaladas, ya si eso, los dejamos para otro día…

CÓMO NACIÓ ESTE PATÉ DE GUISANTES
Aunque los guisantes siguen sin entusiasmarme especialmente, los como cuando están de temporada añadiéndolos prácticamente a cualquier preparación.
Pero lo que me ha parecido la bomba es este paté… que como las mejores recetas, salió en un día de aprovechamiento de restos.
Tenía que acabar los guisantes, medio aguacate y unas hojas de hierbabuena que andaban dando vueltas por la cocina a punto de decir adiós a este mundo. Bueno, lo he exagerado un poco, aún estaban bien verdes, pero dejarían de estarlo si no las utilizaba ya para alegrarle la vida a cualquier plato.
¿Todo a la sartén y a hacer un revuelto? El aburrimiento casi me mata de solo pensarlo… ¿Y si intento hacer un paté de guisantes?

RECETA DE UN PATÉ DE GUISANTES VEGANO, FÁCIL Y RÁPIDO
Para hacer este paté de guisantes solo necesitáis una batidora. Puede ser de inmersión o de vaso. Yo he utilizado la mía en el programa batidos, aunque la he parado antes de que terminara el programa, no necesita mucho tiempo de batido.
Veréis que el toque de aguacate le da un extra de cremosidad que, junto al dulzor natural de los guisantes, hace de este paté un entrante o desayuno exquisito.
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Garnacha:
Josefina
Ingredientes
Instrucciones

