Hay momentos en los que una simple tostada con algo untable se convierte en el protagonista de la tarde. Eso que empezó siendo comida de cazadores —conservar la carne molida con grasa— se transformó en una de esas texturas que nos hacen cerrar los ojos de placer. Y la verdad es que hacer estas cremas en casa no es el misterio que parece.
Lo bueno de estos untables es que funcionan en cualquier contexto: en un picoteo casual, como entrada elegante en una cena, o incluso como relleno de canapés cuando te sorprende una visita inesperada. Además, si controlas tú mismo los ingredientes, evitas esos aditivos que vienen en las versiones comerciales y sacas mucho más sabor por menos dinero.
Aquí tienes un recorrido por las opciones que te fascinará: desde los clásicos de carne y marisco hasta versiones más creativas con verduras y especias. Cada una de ellas tiene su propia personalidad, y todas —palabra— son sorprendentemente fáciles de hacer.
Todo lo que necesitas saber sobre las combinaciones más versátiles que funcionan en cualquier ocasión. Desde lo más tradicional hasta propuestas que no esperabas encontrar en tu cocina.

Aquí verás cómo hacer creaciones que parecen sacadas de una mesa de lujo, pero que preparas tú mismo en la cocina de casa. Perfectas para sorprender a quienes se sientan contigo.

Descubre una versión cremosa y ahumada que te hará olvidarte de los untables tradicionales. Este clásico de la cocina mediterránea es mucho más interesante de lo que suena.

Un repaso por las texturas cremosas que mantienen fresco tu picoteo de verano sin perder un ápice de sabor ni de elegancia.

Aprende a hacer una versión con pescado que es ligera, sabrosa y lista en menos tiempo del que crees. Ideal si quieres cambiar de aires sin complicaciones.
Te sorprenderá cómo el ajo negro transforma un ingrediente tan cotidiano en algo casi gourmet. Una combinación que parece complicada pero que cualquiera domina a la primera.

Aquí tienes cómo aprovechar el jamón de la mejor forma posible, convirtiéndolo en una pasta tan sedosa que cuesta creer que sea casera.

Un compendio de ideas que van más allá de lo obvio, con técnicas y secretos para que cada una de tus preparaciones sea perfecta desde el primer intento.

Lo mejor de todo esto es que una vez hayas hecho tu primera versión, querrás seguir probando sabores. Porque estos untables tienen esa cualidad especial de ser sencillos de hacer pero impresionantes de servir. Y eso, en cocina, es casi todo lo que necesitas.