Nunca dudo poner patés en Navidad. Siempre son un acierto y una buena opción.
Servidos de diferentes maneras y acompañados algunos de ellos con mermeladas son exquisitos. Si las mermeladas y a su vez los patés son caseros, el éxito es asegurado. Aunque a veces, la falta de tiempo nos hace recurrir a algo comprado. Si los presentáis con buen gusto, hay marcas que nos pueden sacar de más de un apuro de última hora.
Os dejo algunas recetas que en mi casa siempre han triunfado.


