Me he declarado #cerosanvalentinera. Desde que tengo el blog procuro hacer una receta #algosanvalentinera, porque es lo que toca y no hay más, jajaja, tengo que decir en su honor, que ese color rojo es muy favorecedor y las recetas quedan muy vistosas. Hoy he pasado de corazoncitos, ya publiqué muchos, aquí, aquí, aquí y ni uno más de momento. Hoy me apetece mucho más preparar una Pavlova, me chifla el colorido, el crujiente y la fragilidad del merengue. Sobre todo me gusta la maravillosa bailarina Anna Pavlova por la que un confitero de Sidney creó esta tarta cuando bailó allí su maravillosa Muerte del Cisne, toda una inspiración. Mi hermana CovaO me riñe, !!!porque la auténtica no lleva chocolate!!, jajaj me da igual, yo se lo pongo.
Pavlova con Frambuesa, Fresa y Chocolate Blanco:
Merengue
4 ó 5 Claras de Huevo a temperatura ambiente
500 gr. de Azúcar Glace
2 Cdtas. de Maicena
1/2 Cdta. de Vinagre
1 Pizca de Sal
Mousse de Chocolate Blanco
Frambuesas, Fresas y Azúcar Glace
Introduce en el horno que has precalentado a 100- 120º durante 2 horas aproximadamente, dejas secar en el horno con la puerta cerrada toda la noche. Depende de la humedad de donde vivas, te sugiero guardar la placa de merengue tapada y en lugar seco hasta el momento de montar la tarta.
Lava las frambuesas y las fresas, si son muy grandes corta las fresas a la mitad. Incorpora en un bol (deja alguna para adornar) junto con azúcar glace (la cantidad dependerá de la acidez de la fruta y tu gusto), aplasta con un tenedor y reserva en la nevera, se formará un riquísimo jugo con trozos de la fruta.