Esta receta de Pavlova con frutos rojos es una de las propuestas dulces que hago para el día de San Valentín. Una excusa perfecta para preparar una de las tartas más deliciosas que existen. Un exterior crujiente y un interior cremoso es lo que caracteriza a esta tarta de origen oceánico que hará las delicias de los paladares dulces más exigentes y sorprenderá a los que por primera vez hinquen el diente en esta tarta de merengue crujiente e interior cremoso acompañado de nata, frutos rojos y mermelada. ¿Os podéis resistir?



Pero aunque el origen no esté seguro, lo que tengo claro es que es una de las tartas más suaves y deliciosas que he probado por la mezcla de sabores y texturas que aportan la nata, la mermelada, los frutos rojos y el merengue crujiente. Por todo esto, ¡deberíais probarla en casa!
Receta de la Pavlova con frutos rojos perfecta para San Valentín ¡Tenéis que probarla en casa porque os va a enamorar! Sencilla y con un resultado fascinante con el que alucinarán todos vuestros amigos y comensales.


Dificultad: Fácil
Horneado: Dos horas
Tiempo: Tres horas y media (aprox)
Temporada: San Valentín
Raciones: 12 personas
Etiquetas: Postre, tarta
Trotamundos: Oceanía

- Precalentamos el horno a 200ºC.
- Comenzamos con el merengue. En un bol, echamos las claras de huevo y la sal y batimos a velocidad lenta durante un minuto para romper la liga.
- Subimos la velocidad al máximo y, poco a poco, agregamos el azúcar a cucharadas.
- Cuando el merengue este formado y el azúcar se haya disuelto, agregamos la maicena y el vinagre. Batimos durante un minutos hasta conseguir un merengue brillante.
- Cubrimos la bandeja de horno con papel de horno. Con un molde de 15 cm dibujamos tres circulo sobre el papel. A mí me han cabido en la misma bandeja, pero dependerá del tamaño de cada una. Hay que dejar algo de espacio entre los círculos ya que el merengue crecerá un poco en el horno.
- Preparamos una manga pastelera con una boquilla rizada.
- Llenamos la manga con merengue blanco y sobre uno de los círculos vamos haciendo rizos, como si estuviésemos decorando cupcakes. Yo he hecho el borde del círculo rizado y el interior liso, para que quede totalmente lleno.
- Retiramos sobre el bol el merengue sobrante.
- Con un palillo añadimos un poco de colorante rosa al merengue. Batimos bien para que se integre y se tiña de forma uniforme.
- Preparamos una manga pastelera con merengue rosa y preparamos otro de los círculos.
- Retiramos el merengue sobrante y volvemos a repetir la operación con más colorante, de manera que tendremos tres círculos de merengue de tres tonos diferentes.
- Bajamos la temperatura a 110ºC y horneamos durante una hora y media o dos horas, hasta que el merengue esté duro. Yo he colocado el merengue blanco más cerca de la pared del horno porque tiende a tostarse más y los rosas más cerca de la puerta.
- Sacamos del horno, dejamos diez minutos en la bandeja y pasamos a una rejilla. Dejamos enfriar por completo.
- Montamos la nata. Para ello, con unas varillas batimos hasta que empiece a espumar, en ese momento iremos añadiendo el azúcar a modo de lluvia. Seguimos batiendo hasta que forme picos perfectos. Reservamos.
- Calentamos varias cucharadas de mermelada en un vaso en el microondas para que se haga uñas líquida. Reservamos.
- Para montar la pavlova, colocamos la base de rosa más intenso. Cubrimos con un poco de nata y añadimos un poco de mermelada. Cubrimos con la base rosa pálido (intentad que los rizos encajen uno encima de otro). Cubrimos con nata y mermelada. Y acabamos con la base blanca y repetimos con nata y mermelada.
- Decoramos con frutos rojos al gusto: yo he usado fresas, frambuesas, grosellas, moras y arándanos.
- Servimos en frío. Conservar en frío hasta la hora de servir.
Otra opción es hacer las capas lisas, extendiendo el merengue por los círculos, sin más, son complicarse. Es el resultado clásico de este postre.
Podéis usar el color que os apetezca, aunque el rosa o rojo son los que más encajaban en las fechas.