El jueves pasado se celebró en Estados Unidos el día de Acción de Gracias (Thanksgiving) que se celebra el cuarto jueves de noviembre. Como todos conocemos a través de series y películas, es tradicional comer pavo asado relleno acompañado de diferentes salsas y guarniciones además de ver fútbol por la tele o el tradicional desfile de Macy´s. En España es un ave poco común en nuestras mesas, ya que tiene fama de ser muy seco. Bien cocinado, es mucho más sano y menos graso que su primo el pollo y además, cunde muchísimo más, pues hay que tener en cuenta que un pavo puede llegar a pesar dos o tres veces más que un pollo. De ahí que sea tan común en las mesas norteamericanas, pues un pavo da de comer a mucha gente, es saciante y su carne además favorece el sueño, al contener triptófano, un aminoácido esencial para liberar serotonina, involucrada en la regulación del sueño y del placer. Hoy os traigo mi pequeño homenaje a tan tradicional fiesta norteamericana pero con un toque mediterráneo. Espero que os guste.
PECHUGA DE PAVO AL HORNO
CON QUINOA ALLA PUTTANESCA
Ingredientes para 2 personas:
PARA EL PAVO:
2 pechugas de pavo enteras; Sal; Pimienta Negra; Agua; Aceite de Oliva.
PARA LA SALSA PUTTANESCA:
2 cucharadas de preparado de hierbas Puttanesca; 1 vaso de agua; 1 bote de tomate natural; una pizca de sal; una pizca de azúcar.
PARA LA QUINOA:
1 vaso de quinoa; 2 vasos de agua; Sal.
PARA DECORAR:
Albahaca fresca; Aceitunas laminadas.
Comenzamos salpimentando las pechugas. Las ponemos a dorar con un poco de aceite en una sartén durante un par de minutos por cada lado. En ese momento las pasamos a una fuente de horno untada con aceite de oliva. Añadimos un chorrito de agua para que no se sequen y horneamos a 180º durante unos 15 minutos aproximadamente, vigilando de vez en cuando para evitar que se nos pasen y se sequen demasiado.
Mientras se hacen las pechugas, preparamos la salsa y la quinoa. Para esta última, ponemos agua a cocer, el doble de agua que de quinoa, con una pizca de sal. Cuando rompa a hervir, añadimos la quinoa, previamente lavada con abundante agua y dejamos cocer durante 10 minutos aproximadamente.
Para la salsa, ponemos la mezcla de hierbas en una sartén con un vaso de agua. Dejamos cocer a fuego suave hasta que se absorba todo el agua y entonces añadimos el tomate. Añadimos una pizca de sal y azúcar y dejamos cocinar a fuego suave unos 10-15 minutos. Una vez listo, mezclamos con la quinoa.
Por último, procedemos al emplatado, poniendo una base de quinoa y encima la pechuga de pollo cortada en rodajitas. Añadimos unas aceitunas troceadas, una ramita de albahaca fresca y un chorrito de aceite de oliva.
Como habéis leído, para elaborar la salsa he usado un preparado de hierbas italiano. Me lo regalaron mis amigas Lour y Carol dentro de una cesta de productos fantástica que iré usando poco a poco y mostrándoos si tengo ocasión, si no lo encontráis, podéis hacer una salsa Puttanesca casera que también es muy sencilla y que podéis encontrar fácilmente por Internet. Si no, siempre hay algún preparado de hierbas italianas en los supermercados que podéis utilizar en su lugar.