Hace unos días entré en casa de mi suegro y lo pillé “in fraganti” elaborando esta receta, me pareció un plato muy sencillo, rico y económico ideal para elaborar cualquier día de la semana, le comenté que iba a hacerlo y que lo iba a publicar en mi blog y él me dijo -muy bien hija, pero tu pon que lleva mucha cebolla que eso es importante, mucha cebolla, jajajajaja!!! Voy a tener que visitarlo más a menudo.
Ingredientes para cuatro personas:
Aceite de oliva “Virgen Extra”, 2 cucharadas
Azúcar moreno o blanquilla, 1-2 cucharaditas (según os guste la salsa más o menos dulce)
Cebolla, 2-3 (según el tamaño, las mías eran muy gordas así que puse dos)
Pimienta negra molida, al gusto
Pimiento verde, 1
Pollo, 2 pechugas
Tomates grandes y maduros, 4
Sal, al gusto
Utensilios:
Batidora de vaso o de brazo
Cacerola grande
Cuchara de madera
Cuchillo afilado
Tabla para cortar
Elaboración:
Pele y pique las cebollas en dados. Reserve.
Lave, seque, despepite y trocee el pimiento. Reserve.
Trocee las pechugas de pollo en cubos de tamaño regular.

Condiméntelas con pimienta negra.
Vierta las dos cucharadas de aceite de oliva en la cacerola y caliéntalo a fuego fuerte.
Sofría los dados de pollo en el aceite, removiendo continuamente con la cuchara de madera. Cuando los trozos de pollo hayan cambiado de color, sáquelos y resérvelos en un plato.
Baje el fuego y eche las cebollas y el pimiento troceado (en la misma cacerola), sazone, remueva y déjelo cocinar por espacio de 12-15 minutos con la cacerola tapada.
Mientras tanto, lave los tomates y tritúrelos.

De esta cantidad de tomate sólo cogí 1/2 para la elaboración del plato, el resto lo usé para otra cosa.

El que aprende y aprende y no practica lo que sabe, es como el que ara y ara y no siembra. Platón.