
Perdiz estofada con boletus edulis, rebozuelos y trufa.

Así es como prefiero verlas....sueltas, vivas y en el campo.....


Comenzaremos limpiando bien la perdiz , quemamos los cañones y las plumilla en la llama si tenéis, como no es mi caso, utilizo el soplete de repostería y unas pinzas de depilar que tengo especialmente para éste menester. Sujetamos las alitas al cuerpo con unos palillos. Ataremos las patitas con la piel del cuello cortada al bies (o un trozo de algodón fuerte).
Salpimentamos y ponemos a dorar en aceite caliente, el cuello no aportará mucho sabor al estofado, pero aquí no se tira nada y...."tota pedra, fa paret", doramos con cuidado la perdiz dando cuidadosamente la vuelta por todos lados.
Pelamos y picamos la cebolla y pelamos 6 ajos que sean blancos, porque el ajo morado deja demasiado sabor. Si usáis morados, poned solo dos dientes
cuando tengamos la perdiz dorada apartamos a un ladito de la cazuela y ponemos a pochar la cebolla, los ajos
y dos hojitas de laurel morado. Acabo de darme cuenta de que me dejé todos los bouquets Garni en el pueblo :(
tapamos y dejamos pochar a fuego medio
mientras, limpiamos y dejamos escurrir las setas
y descorchamos el vino
cuando tengamos la cebolla y los ajos pochados
añadimos las setas para saltearlas y que dejen su jugo en el estofado
sacamos de la cazuela, excepto los troncos de boletus y reservamos
añadimos un poco mas de pimienta negra,
el tomillo fresco y una pintita de cuchar de pimentón de la vera
inmediatamente para que no se nos queme el pimentón, regamos con el vino blanco
y el agua
junto a dos rodajas de trufa, podríamos rallarla pero luego la vamos a triturar y no es necesario. 
dejamos estofar a fuego lento, con la cazuela tapada pero sin descuidar de ir dando vueltas, durante cuarenta minutos
pasados los cuales comprobamos el punto de salado por si hubiera que rectificar, extraeremos la cebolla, los ajitos la trufa y o los troncos de boletos junto a un poquito de caldo y trituramos para hacer la salsa. Dejaremos cinco minutos más la perdiz a fuego lento, para que se reduzcan sus jugos, ha de quedar tierna y sin apenas caldo.
Ha llegado el momento de montar el plato, quitamos los palillos de las alitas y la piel de las patas, hacemos un lecho con la salsa
adornamos con las setas y regamos con el jugo que quedó en la cazuela
rematamos con unas ramitas de tomillo
y servimos
caliente
os garantizo que disfrutaréis
de un plato muy suave
con una carne muy tierna
a la vez que muy sabrosa, una absoluta exquisitez, en vuestra casa pero digno del mejor restaurante.
Le dedico ésta receta a mi maridín que el 31 de este mes cumple 61 otoños, por muchos años que seamos felices...¡Y COMAMOS PERDICES!
Con esta receta participo en el Reto de Octubre 2015 de CdM en el apartado Salado
Espero que sea de vuestro agrado. "A la taula i.......BON PROFIT!!!
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