Serían las ocho de la mañana cuando Abel se despertó, abrió los ojos y, al ver la mancha de luz que venía de la ventana, confirmó una vez más su ceguera. Nunca hubiera imaginado que tener los ojos cerrados al final de su vida fuera el mayor de los placeres. Por lo menos así, lo que amaba y conocía se hacía evidente en sus recuerdos, plenos de color y no con aquella tonalidad sombría y gris que tenía todo cuando sus ojos estaban abiertos. Llamó a su perro: Curro, ven. Primero el olfato, la nariz fría y húmeda olisqueando por su cara, luego la lengua suave y generosa lamiéndole. Y Abel recordó unos besos tibios y una mano suave acariciando su cabeza y la voz arrulladora de su madre invitándole a despertar. De ese instante la eternidad era la medida. Lo de la ceguera fue más rápido de lo que se esperaba. Primero dejó de ver lo que estaba cerca. De cerca no te veo Curro, pero allá en la esquina sí, mas las esquinas con los días fueron haciéndose borrosas. De cerca y de lejos todo se volvió borroso. Ni siquiera Curro tenía una figura que pudiera ser nítida ante los ojos de Abel. Pero tengo la memoria, afirmaba, ya he visto mucho y todo lo puedo recordar. A Juan se le ocurrió que Curro podría ayudar un poco a Abel en sus desplazamientos y le compró una cadena. "Mira, te he comprado una cadena para Curro, amárralo y con toda seguridad, él te llevará". Pero Abel se negó dijo que el perro era libre, que nunca podría someterlo a una cadena que no fuera el cariño y la lealtad. Así era Abel. Así era Curro.
PERLAS DE YOGURT SOBRE SOPA FRÍA DE ARÁNDANOS AZULES
Ingrdientes:
1 c.c de algín (alginato de sodio)
150 ml de agua
1 yogur natural.
1 c.s de azúcar ( o miel).
1 bol con agua fría.
250 grs de arándanos azules frescos (o congelados).
3 c.s de azúcar.
1c.c de zumo de limón.
Miel en cubitos para decorar.
reservar unos arándanos para decorar.
Elaboración:
Sopa de arándanos:
Reservar hasta que esté frío para poner en el fondo de los platillos o de las cucharillas de servicio.
Mezclar el algín con el agua y dejar reposar 20 minutos. 
Añadir a la mezcla de agua y algín el yogur a cucharaditas y dejar actuar unos segundos.
Sacar con la cuchara perforada las bolitas de yogur e introducirlas en el agua fría, para que se aclaren
.
Sacar del agua y poner en la cuchara de servir o sobre la sopa fría de arándanos y decorar con cubitos de miel.
Hoy esta receta y su entrada quiero dedicarsela a Concha, que siempre que viene desde su casa a la mía es para decirme cosas muy bonitas, de esas que animan a seguir y cuando yo voy a la suya me sorprende con unas recetas de quitarse el sombrero. Gracias Concha.