
¿Quién ha dicho que la fruta de invierno es aburrida y poco atractiva? Pues alguien que no se ha tomado la molestia de recorrer los puestos de frutas y verduras de un mercado. Hoy os proponemos un postre que combina frutas típicamente invernales y que son atractivas, sabrosas y nada aburridas. El protagonismo principal lo tiene el persimon, esa variedad de caqui de color anaranjado, pulpa firme y dulce y con denominación de origen protegida Ribera del Xúquer. Sobre una base de yogur griego hemos puesto una rodaja de persimon que hemos acompañado de granada, nueces, arándanos y miel. El resultado es un postre ideal que puede culminar una comida festiva. Aunque también puede tomarse como desayuno para empezar el día con alegría.
Se puede sustituir el persimon por manzana, pera o piña y el yogur por una crema inglesa, pero en este caso es mejor servir en plato de postre en vez de en copa.