Pestiños

Una prueba de la importancia de la gastronomía es que esta está siempre vinculada, de una forma u otra, a las fechas importantes del calendario. Cada estación, cada festividad o cada día importante tienen un plato que los simboliza y si de fechas gastronómicas y, especialmente dulceras, hablamos, una mención especial merece el Día de Todos los Santos: los buñuelos, los huesos de Santo, los panellets tradicionales o los que incorporan boniato, las torticas de calabaza...son los dulces que nunca faltan en casa en estas fechas y a los que este año hemos incorporado los pestiños. La receta la he tomado prestada a Rafael Pérez Zamorano, del grupo gastronomía alpujareña. Espero que os gusten.


Ingredientes:
1 kilo de harina de fuerza.
250 mililitros de vino blanco.
250 mililitros de aceite de oliva virgen extra.
1 cucharada grande de matalahúva.
1 cucharada grande de ajonjolí.
Una cucharadita de levadura química.
Una pizca de sal.
Miel para bañar.
Aceite de girasol para freir.
Elaboración:
Colocamos en un bol el vino blanco y añadimos el aceite que previamente habremos frito junto a la matalahúva y una cáscara de naranja.

Añadimos la harina mezclada con la levadura, la sal y el ajonjolí y amasamos bien.

Una vez que tengamos la masa lista la estiramos muy muy finita (que parezca que se va a romper) y cortamos cuadrados de 8 centímetros por 8; plegamos las dos puntas para darle la típica forma de pestiño.

Freimos en abundante aceite de girasol (es mejor comenzar a freir con la unión hacia abajo así evitamos que se abra y pierda la forma).

Una vez fritos los bañamos en miel caliente.

Y listos para disfrutar de ellos.