Pesto rojo

Un pesto elaborado con tomates deshidratos y con el toque de la anchoa para dar potencia a una salsa muy versátil

Dicen que la palabra "pesto" deriva del genovés "pestare", que viene a hacer referencia al hecho de machacar ingredientes en un mortero, que al fin y al cabo es la manera tradicional de hacer la famosísima salsa que ha acaparado su nombre, el pesto o más concretamente: pesto genovés.

Ahora bien, en principio y siguiendo la etimología de la palabra, cualquier salsa que se elabore con unos ingredientes previamente machacados en el mortero puede ser un pesto. ¿O no?, de hecho, hay otros famosos pestos italianos, como el rojo siciliano (que puede, o no, ser trapanese, es decir, con tomates frescos y almendras), que parece ser tiene origen en el hecho de que los propios marinos genoveses se las ingeniaban para reproducir su salsa adaptándose a los ingredientes del lugar y, en Sicilia, los tomates son abundantes.

Pesto rojo con anchoas


Entonces, para aclarar términos, ¿diremos que pesto es una salsa elaborada a base de algún vegetal/hortaliza, frutos secos, ajo, aceite de oliva y queso en un mortero?..., pues no lo tengo muy claro, pero lo cierto es que se ha puesto muy de moda innovar en esta materia y hacer mil recetas que llevan la palabra pesto como sello identificativo: de rúcula y nueces o avellanas, de albahaca y nueces, de tomates y piñones... en fin, ya veis por dónde voy.

He elaborado un pesto rojo partiendo de tomates deshidratados y rehidratados (en agua, no los he pasado por aceite), queso pecorino, piñones, albahaca y anchoas. 

El resultado es fantástico, os voy a indicar unos ingredientes a título orientativo, la cantidad va a variar en función de gustos, disponibilidad, etc. Hay que tener en cuenta que yo lo he dejado bastante espeso, para utilizarlo para untar en una tostada o servir de base, en una guarnición, etc... si quieres emplearlo como salsa con pasta, sólo has de añadir un poco más de aceite hasta alcanzar la untuosidad que desees.


Ingredientes: