Como me gusta de siempre los tradicionales Phoskitos, con su cremita..ufff, esta versión de Phoskitos de Oreo si cabe que los originales son buenos, esta versión es mil veces mejor! increíble!

Para no pasarnos con el tema uso de galleta Oreo que sé seguro que te lo estas pensando, he usado unas galletas mucho más saludables que las originales, iguales de ricas y con ingredientes de más calidad: sin aceite de palma, ni azucares añadidos y ricas en proteína, de mi empresa amiga MaxProtein. Sus galletas de oreo proteicas a mi me dan mucho juego con mi repostería saludable.
*(recuerda tengo un cupón de 10%:MEGASILVITA en toda la web MAXPROTEIN por si te interesa)

Es una receta super sencilla y este bizcocho te dará mucho juego para hacer mil y una combinaciones en brazos gitanos, y como no para hacer todo tipo de phoskitos saludables! verás que te encanta! porque además es sin gluten, sin azúcar y fácil de hacer
Vamos con la receta
Phoskitos de Oreo
Bandeja de horno Wilton
Papel de horno
Batidora doble varilla o Kitchen Aid
Batidor manual
Spray desmoldante
Lengua de silicona
Peso digital
Espátula de ángulo
Mini biberón para hacer los dibujos

3 huevos (separar las claras de las yemas)
40 g de eritritol
35 g de harina de avena sin gluten
35 g de harina de almendra
1 cucharadita de pasta de vainilla
2 cucharadas de galletas Oreo trituradas ( he usado estas)
125 g de queso crema
1-2 cucharadas de leche o bebida vegetal
1-2 cucharadas de eritritol o xilitol (esto es a gusto)
1 cucharada de galletas Oreo triturada
350 g de chocolate blanco, yo he usado el de Callebaut, pero puede usar un chocolate blanco sin azúcar, como este de Dayelet
1-2 cucharadas de aceite de coco
30 g de chocolate negro de tu preferencia para hacer los dibujos.

Preparamos una bandeja de horno con un papel de horno en el fondo y precalentamos el horno a 175ºC.
Con una batidora de doble varilla eléctrica o la Kitchen Aid con el accesorio batidor, montamos las claras con el eritritol.
Mientras batimos con un batidor manual las yemas con la vainilla.
Una vez montadas las claras, lo añadimos a las yemas con la espátula o lengua de silicona con movimientos envolventes.
Por último, tamizamos ambas harinas antes de incorporarlas a la mezcla, y de nuevo muy suavemente lo integramos con movimientos envolventes, para evitar que las claras se bajen y la preparación quede esponjosa
Le añado además las oreo trituradas de la misma manera.
Extendemos la mezcla en la bandeja y horneamos unos 10 minutos aproximadamente hasta que esté ligeramente dorado en los bordes.
Sacamos del horno y aún caliente, le quitamos la base de papel y envolvemos enrollando el bizcocho usando un trapo limpio de algodón para que se enfríe así y mantenga la forma, así evitaremos que se rompa al enrollarlo en frío.

Mezclamos el queso, la leche y el eritritol o xilitol en un bol y una vez todo integrado y sin grumitos, le añadimos las oreo.
Desenrollamos el bizcocho y aplicamos el relleno en el interior con una espátula de ángulo por toda la superficie y volvemos a enrollar el bizcocho, ayudándote del paño de algodón.
Una vez enrollado lo envolvemos con film transparente y lo metemos en el congelador durante unos 15 minutos para que asiente. También puedes ponerlo un par de hora en el frigorífico.
Con el film y sin quitarlo, con un cuchillo de sierra, cortamos rebanadas. Como el rollo está envuelto a presión y está frío del frigorífico o el congelador, quedarán perfectamente cortados y no se estropeará.
Vamos quitándole el film y poniendo los rollos encima de una rejilla enfriadora. Debajo de la rejilla enfriadora, no olvides poner la bandeja de horno con un papel de horno para que así el chocolate que caiga puedas ir recogiendo y volviéndolo a usar por si te falta para el baño de todos.
Derrite el chocolate blanco con el aceite de coco al baño maría o bien en el microondas a mínima potencia en intervalos de 30 segundos parando, removiendo, hasta que esté totalmente derretido.
Pasamos el chocolate a una jarra para facilitarte el baño y bañamos los phoskitos de oreo.
Pasamos con cuidado y la ayuda de dos tenedores o dos espátulas de ángulo, los phoskitos aún por enfriar a un plato con otro papel de horno para pasarlos al frigorífico y que solidifique pronto. En 15 minutos los tienes listos.
Puedes decorarlos con oreos trituradas o bien como yo he hecho con un poco de chocolate negro que he metido en un biberón mini y haciendo una tiritas.
Conservación y congelación: puedes consérvalos en el frigorífico por una semana seguro y en el congelador por un mes en un tupper bien cerrado.
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