INGREDIENTES:
150 gramos de harina de garbanzos.
30 gramos de Maicena.
30 gramos de semillas de sésamo / yo solo puse 10 gramos)
40 gramos de aceite de oliva virgen extra.
90 gramos de agua.
1 cucharadita de levadura en polvo de repostería sin gluten ( marca Hacendado).
1 cucharadita de sal.
1/2 cucharadita de azúcar.
PREPARACIÓN:
CON THERMOMIX:
Precalentamos el horno con calor arriba y abajo , sin ventilador, a 200º C.
Poner en el vaso la harina de garbanzos, la maicena, la levadura, la sal, el azúcar y las semillas de sésamo. Mezcla 10 segundos a velocidad 3.
A continuación incorporamos el agua y el aceite. Amasamos programando 2 minutos, vaso cerrado t velocidad espiga.
Preparamos una bandeja de horno cubriéndola con papel vegetal y forma los colines cogiendo porciones de masa y haciéndolos rodar entre las dos manos humedecidas con agua hasta conseguir pequeños bastoncitos, ve posándolos en la bandeja del horno.
Horneamos los colines durante 20-25 minutos, hasta que estén crujientes y se hayan dorado ligeramente. Al retirarlos del horno, los pasamos a una rejilla para que se enfríen.
SIN THERMOMIX:
En un bol grande ponemos los ingredientes secos y removemos para mezclarlos.
Incorporamos en el centro el aceite y removemos bien hasta conseguir una masa poco ligada. Agregamos el agua poco a poco hasta mezclar por completo todos los ingredientes. Debe quedar una masa muy pegajosa.
Seguir como se indica más arriba.

Cogemos porciones y con las manos húmedas (así cuesta menos) hacemos rulitos pequeños y gruesos. La gracia de estos picos es que queden rústicos.

Mirad que pintas, parecen comprados de tienda. pero a pesar de que están muy ricos no tienen el mismo punto duro y crujiente de los industriales, Por fuera están crujientes pero por dentro están algo blandos. De todas maneras están riquísimos,
Yo me he comido unos cuantos con esta crema de anchoas y queso. Y los que han sobrado los he guardado en un bote hermético.
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