Hay que ver lo que me han cundido las moras que cogimos a principios de Septiembre en la sierra. Yo no sé si con ellas he hecho por los menos cinco postres, además de la satisfacción de haberlas cogido yo misma.
Es por esto que estoy buscando, qué recolectar ahora, porque esto de no vivir en el centro de Madrid tiene sus ventajas.
170 gr. azúcar
1 cucharadita de vainilla
3 nectarinas grandes
170 gr. de moras
2 cucharaditas de zumo de limón
35 gr. de harina
½ cucharadita de sal
Extendemos la masa con la ayuda de un rodillo y cortamos el sobrante. Forramos con ella un molde con el fondo desmontable y reservamos.
Precalentamos el horno a 220º C.
Para preparar el relleno trituramos un poco (dejando algún trocito) las nectarinas ya peladas y las agregamos a un bol con el azúcar, la vainilla, las moras, el zumo de limón, la harina y la sal y mezclamos con las manos hasta que estén todos los ingredientes bien mezclados.
Vertemos el relleno en el molde ya forrado.
Para montar el pastel cortamos tiras con la masa que nos ha sobrado y las colocamos en la parte superior del pastel formando un enrejado. Cortamos algunas figuras con un cortador de galletas (yo corté unas estrellas) y las colocamos en las intersecciones.
Horneamos a 220º C durante 5 minutos o hasta que la corteza empieza a adquirir un color dorado. Bajamos la temperatura a 175º C y horneamos 30 minutos más hasta que la corteza tome un color dorado oscuro.
Dejamos enfriar por completo a temperatura ambiente. Podemos servir la tarta con una bola de helado de vainilla o un poco de nata montada recién hecha.