Pies de cerdo en salsa de anises y pan frito

Antes de que se termine el frío me puese a preparar un buen plato tradicional de esos que son contundentes, pero no con grasas ya que los pies de cerdo se componen de gelatina. Un plato de nuestras abuelas y madres, un plato que no se puede ni debe perder, de los que deben pasar de madres/padres a hijos/as, hay que tratar de dejar un buen legado, para mi lo primero los principios, la educación y ya los platos de siempre, de cuando yo era pequeña y mis recuerdos con mi abuela, madre y suegra, eso siempre muy guardado, y que mis hijos lo sigan, vamos con ello.

Ingredientes

Para 3 personas

Dificultad media

Tiempo 190 minutos

Segundos platos

Para la cocción:

2 pies de cerdo frescos

1 rama de romero

1 hoja de laurel

Sal gorda a gusto

Agua para la cocción

Para la salsa:

3 c/s de aceite de oliva virgen ex.

1 cebolla en brunoise

2 tomates maduros sin piel

3 dientes de ajo

2 rebanadas de pan

2 estrellas de anís

1 pizca de pimienta blanca

5 clavos de olor

Sal fina a gusto

200 ml de vino blanco verdejo de Castilla



Pedir los pies cortados por la mitad. Poner en agua suficiente ya que tarda en cocer, el laurel, la sal gorda, el romero y a cocer unos 50 minutos o hasta que estén casi cocidos, los tiempos siempre aproximados, ya que depende de las carnes. Retirar colar y reservar algo de agua de cocción ya que luego se le va a añadir. Cortar en dos trozos cada mitad, asi obtendremos los trozos más normalitos para servir, reservar mientras preparamos la salsa.



En otra cazuela he puesto el pan y los ajos enteros para que se frían por los dos lados.



He puesto el pan y los ajos en el mortero con la sal, y los clavos, los que he machado bien.



Una vez retirado el pan y los ajos, en el mismo aceite se pocha la cebolla hasta que quede transparente, a fuego medio-bajo.



Echar el vino en el mortero para diluir el machado y quede bien integrado todo.



Una vez la cebolla este transparente, poner el tomate rallado rehogar 3 minutos y poner ya los pies cortados en cuartos.



Cubrir con caldo de la cocción que hemos reservado, cocer 10 minutos con la cazuela tapada.



Añadir el machado, los anises y mezclar, probar de sal, dejar cocer otros 10 minutos a fuego medio-bajo con la cazuela destapada para que la salsa espese y quede bien ligada. vamos con un plato de siempre bien caliente y recordando tiempos anteriores en nuestra vida, como puede ser la matanza del cerdo, buen provecho.