Hay un momento en la cocina española en el que todo cambia: cuando descubres que los pimientos del piquillo no son solo un aperitivo de lata para comer de pie en una fiesta. Son, en realidad, un lienzo en blanco donde caben desde las combinaciones más clásicas hasta las más osadas. Y es que este pequeño pimiento asado de la Rioja tiene una versatilidad que pocas personas aprovechan realmente.
La razón por la que deberías dedicarles más atención es sencilla: están ya asados y pelados, así que el trabajo duro lo hace el productor. Tú solo tienes que pensar qué les apetece dentro. Una ventaja que los hace perfectos para esos días en los que quieres algo elegante sin pasarte horas en la cocina.
Aquí te mostramos ocho formas distintas de rellenarlos, desde las opciones más tradicionales hasta algunas que te sorprenderán. Cada receta te abre una puerta a un sabor diferente, porque la verdad es que cuando empiezas con esta verdura, es difícil parar.
Un repaso por las combinaciones básicas que funcionan siempre. Te dará las claves para improvisar según lo que tengas en la nevera.

La receta más clásica, esa que tu abuela probablemente hacía en las comidas de domingo. Aquí encontrarás todos los trucos para que el huevo quede en su punto exacto sin que se escape del pimiento.

Cuando quieres subir un escalón sin complicarte demasiado. El brie se funde con elegancia y el jamón serrano lo completa con su punto salado.

La opción contundente. Todo lo que necesitas saber sobre cómo preparar un relleno de carne jugoso que no se desmorona al meter el pimiento al horno.

Aquí es donde entra lo sofisticado sin perder el alma de la cocina española. La morcilla y las setas crean una combinación que te sorprenderá.

Para cuando quieres impresionar en la mesa. La combinación del bacalao con langostinos es de esas que hacen que todos pregunten la receta.

Descubre cómo transformar el bacalao en una crema sedosa que se adapta perfectamente al interior del pimiento. Es más fácil de lo que parece.

La opción ligera y fresca que funciona tanto como plato principal como acompañamiento. El salmón ahumado o fresco te da varias maneras de jugar.

Ya ves que hay para todos los gustos y todas las ocasiones. Desde la comida de diario hasta la cena en la que quieres lucirte, estos pimientos te tienen cubierto. La clave es elegir lo que te apetece hoy y dejar las otras para la próxima semana.