Estoy muy contenta porque empiezo la semana con una receta súper fácil y rica, y encima, está buenísima. Se trata de estos pimientos rellenos de carne y queso, que llevan una salsa que le aporta el toque de gracia al plato. En esta ocasión utilicé pimientos en conserva, pero si tú los consigues frescos, no lo dudes, solo tienes que limpiarlos y asarlos antes de ponerte manos a la obra con la receta.
Por hoy, no tengo mucho más que contaros. Solamente que estaré de nuevo por aquí el miércoles con una receta nueva que os va a encantar. Animaros con los pimientos y ya me contaréis... ¡Feliz semana!
INGREDIENTES
12 pimientos del piquillo en conserva
Para el relleno:
300 gr de carne picada (ternera, cerdo o mixta)
80 gr de queso rallado
1/4 de cebolla
1 diente de ajo
aceite
pimienta molida
sal
Para la salsa:
1/4 de cebolla
4 pimientos del piquillo en conserva
8 cucharadas soperas de tomate natural triturado
1/2 vaso de vino blanco (de los de agua)
200 ml de nata para cocinar (1 brik pequeño)
aceite
pimienta molida
sal
1. Comenzamos preparando el relleno para los pimientos. En una sartén ponemos un poco de aceite a calentar. Picamos finito la cebolla y el ajo y pochamos todo. Agregamos la carne picada y dejamos que tome color, dando vueltas de vez en cuando para que no se pegue. Salpimentamos, mezclamos y retiramos del fuego. Dejamos atemperar y añadimos el queso rallado, mezclando bien con la carne.
2. Rellenamos los pimientos, uno a uno, con la mezcla de carne y queso. Reservamos los pimientos rellenos disponiéndolos de forma ordenada en una cazuela baja.
3. Ahora vamos a preparar la salsa. Troceamos groseramente la cebolla y los cuatro pimientos de piquillo. Pochamos bien en una sartén con un poco de aceite e incorporamos el tomate natural triturado. Sofreímos un ratito, echamos el vino y dejamos que el alcohol se evapore. Por último, añadimos la nata y salpimentamos. Dejamos cocinar unos cuatro o cinco minutos, con cuidado de que nada se pegue y retiramos del fuego.
4. Trituramos la salsa con la batidora. Puedes dejarla más o menos fina, según tu gusto. Regamos los pimientos que teníamos reservados con la salsa. Volvemos a calentar el conjunto y servimos inmediatamente.
¡Buen provecho!
Nos vemos en la siguiente publicación, mientras podéis encontrarme en mi página de Facebook , en Google +, Pinterest e Instagram.