En el reto de Cooking the chef de este mes Aisha y April nos han dado suelta y nos dejan elegir un chef que queramos de los ya propuestos. No me lo he pensado porque siempre he querido hacer alguna recetilla de este chef, carismático y mediático Jaime Oliver. Por eso, en lugar de buscar recetas de este chef en la red, las busqué entre las preparaciones que habían hecho mis compañeros para este reto. Lo cierto es que he encontrado muchas elaboraciones ricas y rápidas. Me ha gustado mucho verlas. Si quieres echar un vistazo, pincha AQUÍ.
Si ya mola hacer preparaciones de un chef, si encima está tuneada por compañeros para hacerla más asequible, esta masticadita y explicada hasta el límite ¿qué más se puede pedir? Es un reto que me encanta. Cada mes disfruto viendo lo que hacen mis compañeras porque es mejor que leer una revista de cocina encima, poco a poco, poco conociendo a mis compañeros y veo como se decanta cada uno mes a mes por determinados tipos de preparaciones. Un placer. 
Pues eso me decidí por Jamie Oliver que es un joven lleno de energía, y que siempre me transmite alegría. Que tiene recetas muy fáciles y apropiadas, tanto que en Cooking the chef se batió un record de asistencia con 76 preparaciones.
Jamie Oliver nace en Essex (Inglaterra) en 1.975. Empezó a salir en la BBC The Naked Chef (el chef desnudo) , El nombre hace alusión al empleo de ingredientes naturales, nada de salsas sofisticadas. Sin duda su gran labor está en la lucha que lleva a cabo para que en los comedores de las escuelas existan menús equilibrados para que los niños estén educados en lo que hay que comer y porqué. Su causa: Food Revolution.
Y no dejemos de lado la campaña contra MacDonalds, que finalmente ha ganado. 
Es el segundo autor de libros más vendidos de Gran Bretañadetrás de J.K.Rowling. Ha publicado más de 20 libros, traducidos a más de 40 idiomas. Fue invitado a cocinar para el Primer Ministro Tony Blair y después consiguió el compromiso del mismo para darle 280 millones en 3 años para mejorar la comida en las escuelas. Miembro de la Orden del Imperio Británico. Lo que más le gusta cocinar es pasta y pan. Tiene una cierta rivalidad y poco aprecio por Gordon Ramsey, a pesar de lo parecidas que son sus trayectorias y sus vidas familiares.

Es un Chef polivalente, innovador, multidisciplinar, carismático y muy social. 
Precisamente este mes he utilizado la receta hecha por Idania que tiene un blog que se llama El aroma de Idania, que tiene cositas muy buenas, que a su vez sacó la receta del libro "La cocina de Jamie Oliver", uno de los primeros libros que Jamie publicó.
Levadura fresca—23 gramos (Un cubito).
Algún azúcar Yo utilicé 3 cucharadas de azúcar, normal aunque también se puede utilizar miel o sirope de ágave Durante el leudado, la levadura se alimenta de la miel o el azúcar (o el sirope de ágave).
300 ml de agua templada
250 gramos de harina de fuerza
250 gramos de sémola de trigo fino
Sal
Orégano
Harina de fuerza para espolvorear
Preparación:
Disolvemos la levadura y el azúcar (miel, azúcar o sirope de ágave) en la mitad del agua templada.

Segundo Paso:
En una superficie bien grande hacemos un volcán con las harinas y la sal. En cuanto a la sal, aunque limite considerablemente el leudado, es necesaria: sin ella la masa estaría demasiado sosa.

Tercer Paso:
Colocamos la solución con levadura en el centro del volcán y vamos haciendo movimientos circulares con los cuatro dedos de una mano, desde el centro hacia fuera, mezclando poco a poco los ingredientes secos con la levadura, hasta que se hayan empapado bien. A continuación, añadimos en el centro del volcán la otra mitad del agua templada e incorporamos gradualmente la harina hasta formar una masa húmeda. Existen algunos tipos de harina que necesitan un poco más de agua, así que deben irse ajustando las cantidades en cada caso.
Cuarto Paso:
¿Listos para amasar?
Quinto Paso:
Nos enharinamos ambas manos y también la superficie de la masa La moldeamos hasta que tenga una forma redondeada, la colocamos en una bandeja para horno y le hacemos dos cortes en forma de cruz en la parte superior para que se cueza más rápido.
Ahora, la masa debe fermentar, hasta duplicar su tamaño Para que leude bien, colocamos la masa en un lugar cálido, húmedo y a salvo de las corrientes de aire; por ejemplo junto a los fogones, en un armario ventilado o en una habitación cálida. También podemos cubrirla con film transparente para acelerar el leudado. Este proceso, que dura entre unos 40 minutos y una hora y media, según las condiciones en que se produzca, permite además que madure el sabor de la harina. Si no vais a hornear en seguida lo mejor es guardar la masa en la nevera para que no siga fermentando la masa y se "coma" todo el azúcar. Sácala del frigorífico media hora antes de hornear. Extiende la masa con un rodillo y déjala del tamaño de la bandeja de horno.
Séptimo Paso:
Poner por encima tomate frito
