Algunos fines de semana lo serían menos si no horneáramos en casa alguna pizza "comme il faut", para darnos un más que merecido homenaje. Esta es una de las clásicas de la última temporada y no nos cansamos de repetirla, es un triunfo seguro.
La combinación de espinacas, bacalao, sobrasada y miel, sobre una masa fina y crujiente es un regalo al paladar.
En esta receta os mostramos como añadir a la pizza un borde relleno de queso, un aliciente más para que no queden ni las migas.
Ingredientes
Preparación
Precalentar el horno a 250º.
Chafar los ajos con un tenedor hasta obtener una pasta.
Lavar un puñado de hojas de espinacas.
Estirar la masa de la pizza de manera que quede una capa fina. Untar la base con la pasta de ajos confitados. Repartir las hojas de espinacas por toda la superficie.
Colocar los trozos de bacalao y a continuación la sobrasada, también en pequeños trozos.
Colocar una capa de queso rallado, en este caso emmental, alrededor de la parte exterior de la masa estirada. Plegar el borde hacia el interior de manera que el queso quede dentro del pliegue formado. Presionar la masa para que quede sellado.
Durante la cocción de la pizza se derretirá el queso, que quedará rodeado de un crujiente envoltorio de masa.
Pizza marinera
Pizza de patata
Pizza de escalivada con atún y anchoas
Pizza rolls de sobrasada y emmental