Por fin es viernes, ya estamos a las puertas del fin de semana y nosotr@s en casa aprovechamos para hacer algo de comida basura, claro , que si lo preparamos con buenos ingredientes y con todo el cariño del mundo de comida basura no tiene nada. En este caso os traigo una típica cena de los sábados (junto con las fajitas, hamburguesas, patatas bravas.....) y es que en casa somos de piñón fijo. Los sábados para comer tortilla de patata y para cenar las típicas cosas que tanto les gustan a los jóvenes de la casa, pero que si las comen en un macmonan o en un burrokin me da tanta grima, pero preparadas en casa , se convierten en un plato estupendo.
En esta ocasión la máxima dificultad de la receta es acordarnos el día antes de preparar la masa , ya que no vamos a amasar, con lo cual necesita al menos 12 horas en nevera para que de un buen resultado. La podemos incluso tener dos o tres días en nevera bien tapada que no le va a pasar absolutamente nada. La receta de la masa, como no podía ser de otra manera , es del gran Ibán Yarza. 

ASÍ DE FÁCIL ES LA PREPARACIÓN:
El día antes preparamos la masa y para ello mezclamos todos los ingredientes de la masa en un bol ( el agua no ponemos toda por si acaso y si necesitamos vamos añadiendo) y amasamos todos los ingredientes hasta integrarlos bien durante tres minutos (si, solo tres, no es necesario que estemos media hora dándole candela a la masa, el reposo va a hacer todito el trabajo). Tapamos con papel film y nos olvidamos de ella durante una hora . Al cabo de ese tiempo la metemos en la nevera y la dejamos hasta el día siguiente, puede estar cuatro días sin problemas.

Cuando vayamos a hacer nuestra pizza la sacamos del frigo para que atempere y mientras aprovechamos y preparamos los ingredientes:
Echamos un poco de aceite en una sartén (solo un poco) y doramos en el aceite el ajo. Cuando esté listo echamos las espinacas, al principio parecera que no caben todas, que van a salir volando , pero en un par de minutos ya habrán soltado agua y se irán acomodando. Una vez que estén salteadas las pondremos sobre un colador para eliminar el exceso de agua, reservamos.
Boleamos la masa (la podemos dividir en dos o tres pizzas como queráis, yo hago dos) y dejamos tapaditas durante 15 minutos. 
Encendemos el horno arriba y abajo a toda pastilla (en mi caso 250º) y mientras va calentando las formamos.
Cogemos una bola de masa y en una superficie espolvoreada con harina la vamos aplastando con la mano desde el centro hasta las esquinas hasta que la tengamos del grosor que nos guste (a nosotros finita) y colocamos sobre un papel de horno, pincelamos los bordes con aceite de oliva y el resto lo untamos con tomate y ponemos orégano (se puede poner también una vez horneada) colocamos las espinacas por encima, el jamón cocido y por último la mozzarela (u otro queso) y llevamos al horno, en este momento le dejamos calor solo por abajo y colocamos en el suelo del horno (si, habéis leído bien, en el suelo, nos ayudamos de una bandeja sin bordes o con un cartón gordo) y dejamos hasta que esté tostadita (unos 5 minutillos). En ese momento cogemos la pizza y la pondremos en la bandeja del horno y la colocaremos en el medio con calor arriba y abajo (ahí yo aprovecho para meter la otra en el suelo del horno) hasta que se esté el queso fundido y los bordes tostaditos.
Ahora solo queda cortar y disfrutar del momento , ummmmmmm, está delicios. Como véis en la foto , aunque parezca gordita por los bordes es fina , fina y lo mejor aún los bordes están que te mueres , con lo cual no queda ni uno.
Os deseo un buen fin de semana a tod@s