En esta ocasión la hice con jamón de León. Si te gusta la cecina también le da un toque diferente. La cecina o la amas o la detestas, no hay intermedio. Por supuesto yo la amo.
El toque cítrico de las mandarinas me encanta, y con la salsa de romesco comprobarás cómo cambia en sabor. Si te gusta esta salsa no dejes de sustituirla por tomate y ya me contarás qué te ha parecido, verás qué rica te sabe.
Ver imagen PRECALIENTA EL HORNO A 250ºC. Estira la masa de la pizza. Con ayuda de una cuchara, pon en la base salsa romesco al gusto. Espolvorea albahaca por encima. Corta la bola de mozzarella y reparte por toda la masa.
Pon el jamón sobre la mozzarella y seguidamente añade sobre él el queso rallado. Espolvorea con orégano, y por último reparte los gajos de mandarina por toda la pizza.
Coloca la pizza sobre la bandeja del horno. BAJA LA TEMPERATURA DEL HORNO A 200ºC. Coloca la bandeja del horno en la segunda posición empezando por abajo. Calor abajo y arriba. Hornea 10 MINUTOS. Dependerá de cada horno. Seguidamente y con cuidado, sube la bandeja dos posiciones hacia arriba y hornea otros 5 MINUTOS.