
Hace ya unos años que la quinoa llegó a mi casa y la he usado el muchas recetas como esta ensalada o esta hamburguesa que tengo publicadas. Hoy le llega el turno a otra propuesta riquísima que me sorprendió al ver en Pinterest en varias versiones y me puse manos a la obra con ella. En mi casa ha gustado muchísimo, mi hija dice que otro día la tengo que hacer más completa porque está riquísima con sólo estos ingredientes. Y es que no he querido decorarla mucho, porque para mi lo curioso de esta receta es poder preparar una riquísima masa de pizza con la quinoa.

PREPARACIÓN:
La víspera o unas horas antes ponemos a hidratar la quinoa en agua caliente. Al día siguiente lavamos y colamos bien. Añadimos la quinoa a un bowl añadimos el agua, un poco de sal, romero y albahaca seca y un poco de pimienta molida y trituramos bien, hasta que quede una masa homogénea espesa.
Ponemos a calentar una sartén de unos 24 cm. de diámetro con unas gotas de AOVE. Cuando esté bien caliente vertemos la mezcla y extendemos bien para darle la forma redondeada. Cocinamos unos 7 minutos por cada lado, dándole la vuelta delicadamente como si de una tortilla se tratara y ponemos sobre una bandeja de horno (sobre papel vegetal).
Extendemos sobre la base el tomate frito, añadimos el queso mozzarella cortado en rodajas. Introducimos en el horno precalentado a 180º durante unos 15 minutos, o hasta que veamos que el queso se ha derretido completamente. Sacamos y servimos con unas hojas de rúcula y con unas hojas de albahaca por encima. 
Podéis ponerle un huevo por encima, o algo de jamón de York, o hacerla completamente diferente, a vuestro gusto, lo que si os digo es que seguro que no os defrauda. Además es una opción muy sana y sin gluten.
Feliz jueves.