250 gr. de harina
25 ml. de aceite de oliva
125 ml. de agua tibia
4 gr. de levadura
4 gr. de sal
Ahora lo volcaremos sobre la mesa de trabajo espolvoreada con una poco de harina y la trabajaremos hasta obtener una masa homogénea.
La colocamos en el bol otra vez y cubrimos con un paño, dejamos fermentar sobre una hora más o menos en un lugar cálido.
Llega la hora de dar forma a la masa, extendemos con un rodillo, o con las manos hasta obtener el grosor que más nos guste, puede ser más fino o más gordo, depende del grosor le daremos un poco más de tiempo. Cortamos dándole la forma que queramos y le incorporamos los ingredientes que más nos gusten.
Hornearemos alrededor de 12 minutos a 200 º C
En esta ocasión le he añadido un poco de salsa de tomate, queso rallado, jamón york y orégano, pero podemos hacerla con los ingredientes que más nos gusten.
Si hacemos la masa un poco más gordita, tendremos cuidado al meterla en el horno de ponerla más hacia la parte de abajo del horno para evitar que se nos queme si la dejamos unos minutos más.