¡Como lo estáis leyendo y viendo! Una pizza rosa que os dejará en lo más alto del podio delante de todo aquel que invitéis a comer/cenar. Vais a vacilar de lo lindo
No sólo destacaréis por vuestra originalidad y atrevimiento en la cocina, sino por los buenos ingredientes que tiene y la elaboración 100% casera de vuestra pizza.
¿Y por qué es rosa? Una vez más, he recurrido a mi gran amiga la remolacha, la habréis visto con anterioridad en recetas como el hummus de remolacha, pink latte y la deliciosa hamburguesa de remolacha, entre otras. 
Para la masa de una pizza mediana necesitaremos:
Para los toppings yo he puesto:
Ya verás que no tiene ninguna complicación, quien no hace una pizza súper chula es porque no quiere:
1. Mezcla muy bien todos los ingredientes para la masa en un bol hasta formar una masa uniforme
2. Amasa muy bien hasta conseguir una bola y déjala reposar durante 1 hora en un recipiente cubierto con un paño húmedo.
3. Pasada la hora, veremos que la bola ha doblado su volumen y podremos estirarla. En una superficie lisa, pon un poquito de harina y encima la masa y comienza a estirarla con un rodillo. Si no tienes rodillo puedes hacerlo con las manos pero te quedará un poco más gruesa.
4. Pon la masa encima de un papel de horno y cúbrela con tus ingredientes favoritos o los que yo he puesto en la parte de toppings, lo que tu prefieras, es un mundo libre.
5. Hornea tu pizza durante 15 minutos o hasta que veas que el queso mozzarella se va tostando.
6. Date un poco de autobombo cuando saques tu pizza diciendo que el color rosa lo da un ingrediente súper secreto que nadie más conoce…
¡Y no tiene mucho más! ¿Veis que fácil es? Espero que os guste mucho y la hagáis pronto.
Un abrazo fuerte!