Qué ricas están las pizzas, y si sobre todo si son caseras. Además, aunque parezca mentira, son muy fáciles de hacer y rápidas, así que, qué más queremos? Claro que las que vienen ya hechas sólo hay que meterlas en el horno y listo, pero no es lo mismo. Para un apuro vale, pero yo si las puedo evitar y hacerlas yo, mucho mejor. Lo bueno de las pizzas caseras es que puedes poner los ingredientes que te de la real gana. Y si tienes sobras en la nevera, las pones y está buenísimo. Y como ahora ya está todo inventado, aprovechamos para usar esas harinas que tienen levadura incorporada y simplemente hay que mezclar con agua y ya está. Así que, aquí os dejo una idea más para que hagais vuestra propia pizza. Ingredientes: PARA LA MASA: - 333 gr de harina de pizza (de esa que ya viene preparada y sólo la hay que mezclar con agua) - 1 cucharadita de sal - 4 cucharadas soperas de aceite de oliva - 170 ml de agua PARA EL MONDONGO: - 1 cebolla partida en tiras o rodajas (al gusto) - Cebolla pochada (de las de bote) - Cebolla frita (de bote) - 2 pechugas de pollo - Hierbas provenzales - 2 cucharadas de ketchup - Queso rallado (yo sin lactosa) Modus operandi: - Preparar la masa mezclando todos los ingredientes y taparla con un trapo para que fermente durante unos 30 minutos. - Encender el horno a 240º para precalentarlo mientras fermenta la masa. - En una sartén con una cucharadita de aceite, ponemos las pechugas de pollo troceadas y echamos las hierbas provenzales (al gusto) hasta que se doren las pechugas. - Cuando ya haya fermentado la masa, la estiramos como nos parezca (lo mismo da que sea cuadrada, que redonda, que triangular, total... para lo que va a durar...). - Ponemos un par de cucharadas de ketchup en el centro y lo esparcemos hacia los bordes. - Ponemos la cebolla pochada y la cebolla cruda en tiras. - Añadimos el pollo ya dorado, la cebolla frita y el queso rallado. - Metemos en el horno durante unos 25-30 minutos o hasta que esté dorada la masa (ojo sin que se queme nada).