Por su color dorado, su fabuloso aroma y su delicioso sabor este bizcocho es perfecto para cualquier momento del día ya que resulta idóneo tanto para desayuno como también para postre y merienda. Si se toma en Navidad podemos prepararlo con frutas confitadas.
Seguro que habéis probado un “plum cake” alguna vez ¿verdad? Es un pastel clásico de la repostería inglesa que lleva gran cantidad de mantequilla y que mejora con los días, ya que se asientan los sabores.
La receta, a pesar de ser sencilla, tiene sus pequeños detalles, ya que hay que montar bien la mantequilla con el azúcar y añadir los huevos de uno en uno para no romper la emulsión anterior. La receta que propongo yo es la básica, pero evidentemente se puede enriquecer añadiendo chocolate o ciruelas pasas, nueces y trocitos de frutas confitadas, por ejemplo. Mi consejo es hacerlo unos 3 o 4 días antes de comerlo y guardarlo bien envuelto con papel film en la nevera, ¡ya veréis como gana muchísimo!
Ingredientes:
Preparación:


Se puede comer tal cual o bien servirlo con chocolate caliente o con helado de vainilla.
Por cierto:
Si preferís que las pasas, u otra fruta, no se queden en la base del bizcocho al hornear, se puedeN pasar por harina y de esta forma no cae todo a la base. Hacedlo como más os guste.
¡DISFRUTADLO!