
El pollo a la jardinera es un plato completo y nutritivo que combina pollo tierno con verduras frescas. Esta receta de pollo guisado es perfecta para familias porque gusta a niños y adultos, y resulta muy fácil de preparar en casa.

El pollo es una de las carnes con menos contenido en grasa y siempre tiene un precio muy asequible. Si lo compras entero sale más barato, y si lo prefieres despiezado, sigue siendo económico.
Por su textura tierna, es muy fácil cocinarlo para que quede jugoso y bien hecho. Combinar el pollo con verduras de temporada crea un plato equilibrado y saludable, especialmente si usas aceite de oliva virgen extra como en esta receta.


Salpimenta bien los cuartos de pollo. Calienta aceite de oliva en una sartén grande y marca el pollo hasta que se dore por fuera. No importa si queda algo crudo dentro, lo terminaremos de cocinar después.
Pela la zanahoria y córtala en rodajas. Lamina la cebolla. Añade ambas a la sartén con el pollo y rehoga durante 2-3 minutos removiendo con frecuencia.
Incorpora una copa de coñac o vino blanco y deja que reduzca unos minutos. Si prefieres no usar alcohol, sustituye por un vaso de agua normal.
Una vez reducido el vino, añade un vaso de agua, los guisantes y el pimiento del piquillo cortado en trocitos. Si usas pimiento fresco en lugar de piquillo, agrégalo ahora junto con la cebolla. Disuelve la pastilla de caldo concentrado en el líquido.
Puedes añadir las patatas cortadas a dados directamente en el guiso si prefieres un plato más ligero. Cubre y deja cocinar a fuego lento durante 30 minutos, removiendo ocasionalmente. Si la salsa se seca demasiado, añade un poco más de agua.
Mientras el pollo se cuece, puedes freír las patatas por separado si lo prefieres. Pasados los 30 minutos, rectifica de sal. Coloca las patatas fritas sobre el pollo en el plato y sirve caliente.
