Pollo 1,1/2 kg.aceite de oliva 5 cucharadasmanteca de cerdo 2 cucharadasjamón serrano 100 gr.diente de ajo 2 unidadeslaurel 2 hojastomillo 1 ramitacanela en polvo vino blanco 1 chorritosal pimienta molida
Chamuscar el pollo para quitarle las plumas que pudieran quedarle, lavarlo y cortarlo en 8 trozos, cuidando de hacerlo por las articulaciones para que no queden lascas de huesos sueltos.
Calentar el aceite y la manteca en una sartén; freír el pollo, en varias tandas. A medida que estén dorados, ir pasándolos muy bien escurridos a una cazuela.
Picar el jamón y rehogar ligeramente en la sartén con la misma grasa de haber frito el pollo, incorporándolo a continuación a la cazuela. Pelar los ajos, trocearlos en filetes muy finos y dorarlos junto con el laurel y el tomillo. Sacarlos rápidamente para que no se quemen e incorporarlos a la cazuela.
Sazonar el pollo con sal, pimienta y con un poquito de canela. Incorporar la grasa de toda la fritura al pollo, añadir un chorro de vino blanco y tapar la cazuela con un plato hondo, que habremos llenado con agua. Cocer a fuego muy lento unos 40 minutos aproximadamente. Colar la salsa y servir bien caliente.