Troceamos el pollo, en trozos grandes. Metemos en agua con sal y limón y dejas en el frigorífico unos 30 minutos. Pasado ese tiempo, dejamos escurrir.
Picamos el perejil, el cilantro, los ajos y la sal. Majamos bien, que quede bien finito como en la foto.
Mientras freímos el hígado y el corazón. Picamos. Se lo añadimos al majado. Majamos todo junto.
Le ponemos al pollo sal del himalaya y pimienta. Lo mezclamos un poco y lo dejamos que penetre.
En el mismo aceite de las vísceras, freímos el pollo un minuto por cada lado. Cogerá un bonito color dorado de la grasa del hígado, que quedó impregnada en la sartén.
Retiramos el pollo y en el mismo aceite, sofreímos la cebolla, junto con el azafrán y la pimienta, durante cinco minutos.
Pasado este tiempo, añadimos el majado, el zumo del limón y un vaso de vino blanco. Mezclamos bien la salsa. Volvemos a poner el pollo. Tapamos la olla, y dejamos que se haga, unos 20 minutos.
Mientras pelamos unas patatas y las freimos. Sazonamos con las especias, que nos gusten, en mi caso utilice una mezcla de especias para cocina italiana.
Le ponemos la mitad de las patatas al guiso y volvemos a tapar, dándole un hervor.
Listo para disfrutar.
Receta enviada al Concurso “La Navidad con Cítricos es más Sana” de la web elbullirdeagus.com y el grupo de cocina de Facebook elbullirdeagus.com