¡Buenos días y feliz lunes! Te propongo empezar la semana con una receta de horno que se hace sola y que además está para caerse de espaldas a pesar de lo sencilla que es. Y no soy nada folclórica pero el nombre que le he puesto me suena a copla... al romero y al limón, nonaino naino... Va, pues si te gusta cantar, en el tiempo que vas a tardar en preparar el pollo te da tiempo a cantar una de esas y... ole, ole y ole. Enchufa el horno que vamos:
Ingredientes: - Traseros de pollo (1 por persona) - 2 limones - ramitas de romero fresco - 1 vaso de vino blanco - aceite de oliva virgen extra - sal y pimienta negra
Elaboración: 1. Salpimenta los traseros de pollo por los dos lados y ponlos en una fuente de horno.
2. Corta un limón en rodajas y repártelas entre los muslos. Intercala ramitas de romero fresco, exprime el zumo del otro limón y lo añades con el vaso de vino blanco. Termina con un hilito de aceite de oliva virgen extra encima de cada pieza.
Calienta el horno a 190ºC y deja hacer hasta que el pollo esté hecho y la piel doradita, al rededor de una hora o un poco más dependiendo del tamaño de los traseros.