Empezaremos la semana con calor, eso parece. Es lo que tiene el verano, pero no hay más remedio que cocinar, pues a la hora de almorzar el estómago de muchos no entiende de temperaturas. Sobre todo a la vuelta de la playa, ruge y ruge.
Esta receta nos sirve tanto para el almuerzo como para la cena, pero no os asustéis: ¡ Tendremos que encender el horno ! Será solo un momentito y para gratinar.
¡ Ánimo y a la de ya, empezamos a cocinar !!

PREPARACIÓN
Pon a adobar las pechugas unas horas antes en el zumo de limón, sal y pimienta.
En un bol bate los huevos y la mitad del queso rallado. 
Saca las pechugas del adobo, escurre un poco, rebózalas en harina y después pasa por el huevo batido.
Calienta abundante aceite en una sartén y fríe las pechuga. Saca a un papel absorvente unas vez fritas.
Ponlas en una fuente o bandeja de horno, coloca encima de cada una de ellas dos espárragos y espolvorea el resto del queso rallado.
Acompaña con lo que más te guste, yo lo hice con un una fritada de verduritas revueltas con huevo, pero la receta... (la dejaré para otro día , jejejeje ! )