Para 4 personas

Tiempo de preparación: 45 minutos
Este Pollo a la miel y mostaza es una auténtica pasada de sabor. Además, el pollo suele gustar a todo el mundo así que no hay posibilidad de error. Lo preparas en un momento y con ingredientes que seguro tienes en casa. Sale un plato muy económico y es perfecto tanto como para diario como para cualquier día que quieras sorprender a los tuyos.
1.- Salpimenta las piezas de pollo. Primero la sal y luego la pimienta negra por las dos caras.

2.- Pica la cebolla bien fina ayudándote de un cuchillo.

3.- Marca el pollo en la sartén. Pon un buen chorro de aceite en una sartén al fuego y pon el pollo por la parte de la piel. Cocínalo tapado porque salpica mucho. Dale la vuelta en cuanto se dore de un lado. Retira a un plato cuando esté dorado por las dos caras.

4.- Cocina la cebolla en el mismo aceite y cocina a fuego medio hasta que empiece a dorarse. Añade el vino blanco cuando empiece a dorarse. Deja que reduzca el alcohol. Añade la mostaza y la miel. Remueve todo bien y añade el caldo. Po último, añade los trozos de pollo y deja tapado que se cocine de 20 minutos a media hora.

5.- Prepara la guarnición. Mientras se cocina el pollo, aprovecha a hacer unas patatas fritas. También puedes poner unas verduras o unos pimientos fritos.

6.- Junta las patatas en la sartén donde has cocinado el pollo para que se empapen bien con la salsa.

Puedes presentarlo con la guarnición que prefieras. También le quedarán muy bien unos pimientos o unas verduritas.