Este pollo con salsa india "chutney" es de lo más sencillo de hacer del Mundo y al mismo tiempo tiene ese puntito exótico con ese toque agridulce tan delicioso. El pollo se hace frito pero al ser pechuga y servido con esta salsa lo hace más jugoso ya que la pechuga es un poco seca. La salsa la podemos hacer en el mismo día o tenerla ya preparada y servirla con este pollo o con una carne de cerdo, por ejemplo un lomo al horno.
Lo bueno es que esta salsa chutney se puede hacer todo lo suave, fuerte o picante que se prefiera, el chutney significa "aplastar" ya que debemos aplastar algunos de sus ingredientes (hay algunas veces que nos la encontramos sin aplastar) y es originaria del Oeste de la India yes muy común encontrarla en las casas ya que se conserva muy bien en un frasco varios días sin problema alguno, sobre todo por los ingredientes que tiene y su poder conservante. El frasco ideal es de los que llevan la tapa incorporada con la goma a su alrededor y que cierran perfectamente.
En esta ocasión lo serví con unas hojas de lechuga, pero con arroz blanco estaría también muy bien o con unas verduras como judías verdes o un revuelto de espárragos trigueros, eso como siempre ya a gusto del cocinero.
Esta salsa se puede hacer de todas las frutas que podamos imaginar y siempre con la misma forma de elaboración, por ejemplo de frutas o verduras como:
2 cucharaditas de Salsa de Soja Ralladura de Jengibre (poco)
1 cucharada de Azúcar moreno 5 o 6 cucharadas de Agua
1/2 Guindilla picante 1/2 Cucharadita de Canela
Un puñadito de piñones (Opcional)
10 trozos de Nueces (Opcional)
2 cucharaditas de Vinagre de Manzana o de vino (suave)
1 Manzana
2 Peras (pequeñas o una grande)
Se aliña la pechuga de pollo cortada en trozos medianos con el zumo de limón, se le echa sal y pimienta negra (recién molida).
Mientras se hace la salsa Chutney, empezamos calentando el aceite de oliva y ahí freímos el ajo cortado muy pequeño y cuando empieza a tener color añadimos la cebolla cortada al mínimo, se tapa.
Pelamos y cortamos la fruta en dados pequeños y lo añadimos a la olla de la cebolla y revolvemos todo un poco.
Ponemos el azúcar, la salsa de soja, el vinagre y el zumo de limón. Damos unas vueltas y dejamos cocer a fuego bajo y tapada la olla.
Dependiendo lo picante que lo queramos añadimos la guindilla al principio o al final, de la cantidad que pongamos así nos saldrá de picante, esta salsa chutney está especialmente buena picante, pero esto ya al gusto de cada uno.
Pasado unos 10 minutos ya estará lista y entonces con un tenedor aplastamos un poco la fruta y luego añadimos las nueces y los piñones, aunque estos dos ingredientes son opcionales.
Ponemos un poco de sal y apartamos.
Freímos la pechuga de pollo que la pasaremos primero por harina, huevo y pan rallado. Se fríe en abundante aceite de oliva y a fuego medio pues la pechuga está cortada bastante gruesa y se debe hacer bien por dentro.
Se escurre para quitar el sobrante de aceite y se sirve con la salsa caliente por encima.
Como os he contado antes se acompaña de lo que más nos guste, o verduras o arroz blanco o cous-cous.