Pollo en costra de especias

Hoy os traemos unas pechugas de pollo en una preparación que lo tiene todo: buena, bonita, barata, sana, fácil y rápida. ¿Por qué contentarnos con una simple pechuga a la plancha, si podemos añadirle esta dosis de sabor y vistosidad?


La elección de las especias es un tema muy personal, por tanto sujeto a los gustos de cada casa (y también a las existencias de la despensa). La mayoría tienen alternativas que producen el mismo efecto, por ejemplo el sumak (zumaque) aporta un toque cítrico y un poco ácido, por lo que se puede sustituir por zumo de limón.
Para acompañarlo hemos elegido una ensalada de quinoa, pero también puede ser de arroz o de cous-cous.


Así que manos al pollo y al especiero y adelante!






Ingredientes


Para 2 personas

2 pechugas de pollo

hierbas provenzales

mostaza blanca en grano

pimentón dulce

sumak (zumaque)

jengibre en polvo

pimienta negra molida

sal

AOVE
Para la ensalada de quinoa

120 gr de quinoa

300 ml de agua

cebolla roja

menta fresca

zumo de medio limón

sal, pimienta negra

AOVE

Preparación


 


Cortar las pechugas de pollo, deshuesadas, por la mitad, para obtener unos filetes gruesos. Colocarlos sobre una hoja de papel de horno.







Espolvorear, con generosidad, las especias por encima de la carne : hierbas provenzales, granos de mostaza blanca, zumaque, pimentón dulce, jengibre en polvo, sal y pimienta negra recién molida.






Cubrir las pechugas con otra hoja de papel de horno y, con la ayuda de un rodillo de madera o similar, apretar y golpear ligeramente la carne para que se aplane un poco y se adhieran mejor las especias. Darles la vuelta con cuidado y repetir la operación por la otra cara, cubrirlas de especias, proteger con el papel y pasarles el rodillo.






Colocar una sartén en el fuego con un poco de aceite. Cuando esté bien caliente colocar las pechugas y mantener unos tres minutos por cada lado más o menos.





Han de quedar tostadas y crujientes por fuera, como con una costra de especias. Por dentro quedaran jugosas y tiernas. Cortarlas en tiras y listas para comer.





Y para acompañarlo vamos a preparar una ensalada de quinoa.


Cocer la quinoa. Mientras tanto picar media cebolla roja en trocitos pequeños, un puñado de hojas de menta fresca y exprimir medio limón. En un bol mezclar todos los ingredientes: quinoa, cebolla roja, menta, zumo de limón, sal, pimienta negra y aceite de oliva. Ya está lista, fácil y rápida.





Podemos presentar el plato colocando el pollo cortado sobre una base de ensalada de quinoa.
Ideal también para tuper, seréis la envidia del curro.








El Recetario Mañoso
Abril "Gallinas y pollos"