
Hoy os traemos un pollo guisado que se hace casi solo y que os hará quedar como auténticos cocinillas, asegurado. Solo necesitaréis una lata de cerveza (o mejor dos, y la que sobra os la tomáis mientras se hace el pollo), un sobre de sopa de cebolla y mucho pan para mojar en la deliciosa salsa que se forma.
Cuando mi madre me pasó esta receta, diciéndome que de pequeña me encantaba, me quedé con cara de póquer. Seguro que como muchos de vosotros ahora mismo: ¿sopa de cebolla y cerveza?, ¿solo echar en la cazuela y dejar que se haga? ¡Imposible!
Efectivamente, como suele pasar casi siempre con las madres del mundo mundial, tenía razón. El día que me animé a hacerlo tardé menos de 20 minutos y fue todo un éxito: ¡estaba delicioso!
En esta ocasión hemos añadido una lata de guisantes para acompañar al pollo pero, si lo preferís, podéis echar champiñones, o zanahorias y acompañarlo de unas patatas fritas.
Una receta muy fácil, barata e ideal para diario o, por qué no, para impresionar a alguien en este San Valentín aunque no seáis grandes chefs. Podéis completar el menú con una tarta de queso exprés sin horno, un buen vino y, ¡a disfrutar! :)
Imprimir
Pollo guisado con cerveza y sopa de cebolla
Tiempo de preparación:
Tiempo de cocinado:
Tiempo total:
Raciones: 4
Ingredientes...
Con las manos en la masa...