Puede que te haya ocurrido que guardes alguna receta y tiempo después al releerla te preguntas qué estabas pensando para guardar aquello o qué te gustaba exactamente, porque ya no lo entiendes.
Lo bueno de la cocina, dejamos a un lado la repostería, es que todo tiene remedio. Así descartando todos los ingredientes, que no me gustaban para nada de aquel bodrio que había guardado, me quedé con el más importante: el pollo. Lo demás ha sido muy fácil, ingredientes sencillos y conocidos sabiendo que te va a salir una buena receta. Y así fue, mira:

Con unas patatas fritas tienes un plato completísimo y muy sabroso.
Mi tiempo es cada vez más limitado y llevo muchas semanas pensando que no puedo seguir el ritmo que me exigen tres publicaciones. No quiero dejar el blog en absoluto, aunque reconozco que más de una vez se me ha pasado por la cabeza porque al fin y al cabo esto es algo voluntario que se hace por puro hobby, así que a partir de la semana próxima reduciré las publicaciones a dos semanales.
¡Que disfrutes y que te cunda el finde!
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