Se procede primero a levantar y despegar la piel al pollo ligeramente y se va rellenando con finas laminas de ajo, de jengibre y la salsa de soja. Se cierra con cuidado y se barniza con miel, tras lo que podemos agregar la pimienta molida. Una vez terminado todo se deja reposar toda la noche.
Al día siguiente se barniza el pollo nuevamente.
Preparamos el relleno: En un bol se mezcla la carne picada y el resto de elementos de la mezcla y se rellena el pollo con ella.
Barnizamos nuevamente el pollo con una mezcla de miel, aceite de sesamo y aceite de mostaza y lo metemos en una bolsa de asar junto con los ingredientes de la salsa, se cierra y se pone en una bandeja de horno.
Se mete en el horno durante una hora a 180ºC y pasado este tiempo. se le da la vuelta. Se deja otra hora, se abre la bolsa, se vuelve a barnizar y dejamos una hora más, lo dejaremos dorar hasta que el pollo parezca rostizado o laqueado.
La receta original es con pato, pero aquí la hemos utilizado con pollo y queda delicioso.