Pollo relleno de jamón y queso: ¡la receta perfecta!



¿Estás buscando una receta de pollo sorprendente y deliciosa? ¡No busques más! Te presentamos el pollo relleno de jamón y queso, la receta perfecta para impresionar a tus invitados y disfrutar de una cena espectacular.


Ingredientes:


1 pollo entero

150 gramos de jamón serrano

150 gramos de queso mozzarella

2 dientes de ajo

1 cebolla

1 pimiento rojo

1 pimiento verde

Aceite de oliva

Sal y pimienta al gusto

Modo de preparación:


Prepara el pollo: Lava bien el pollo por dentro y por fuera y sécalo con papel de cocina. Corta la cabeza y las patas y reserva.

Rellena el pollo: Coloca el jamón y el queso en el interior del pollo y cierra con palillos.

Prepara las verduras: Pela y corta la cebolla y los ajos en trozos pequeños. Lava los pimientos, retira las semillas y córtalos en tiras finas.

Asa el pollo: En una sartén grande, calienta aceite de oliva y dora el pollo por todos los lados. Agrega las verduras y saltea durante unos minutos.

Hornea el pollo: Precalienta el horno a 180 grados. Coloca el pollo y las verduras en una bandeja para horno y hornea durante 1 hora y 30 minutos o hasta que el pollo esté cocido y dorado.

Sirve el pollo: Retira los palillos del pollo y córtalo en porciones. Sirve con las verduras asadas.

Consejos útiles:

Para que el pollo quede más jugoso, puedes inyectar un poco de caldo de pollo en su interior antes de rellenarlo. También puedes marinar el pollo con hierbas y especias antes de asarlo para darle más sabor.


Valor nutricional:

Esta receta de pollo relleno de jamón y queso es rica en proteínas gracias al pollo y al jamón. También aporta calcio y grasas saludables gracias al queso mozzarella.


Características de la receta:


Tiempo de preparación: 30 minutos

Tiempo de cocción: 1 hora y 30 minutos

Tipo de receta: Plato principal

Cantidad de porciones: 6

Datos interesantes de la receta:

El pollo relleno de jamón y queso es una receta tradicional española que se ha popularizado en todo el mundo. Se cree que su origen se remonta a la Edad Media, cuando se cocinaban aves enteras rellenas de diversos ingredientes para las grandes celebraciones.